HISTORIA: Anita Fernandini de Naranjo, fue la primera alcaldesa de Lima, en 1963.

Anita Fernandini de Naranjo, fue alcaldesa de Lima, en 1963, pero designada por el ejecutivo. Al año siguiente, María Delgado de Odría, esposa del dictador del ochenio, compitió sin suerte, para sucederla en el cargo. En 1989
Lima la vio jurar y sentarse en el sillón de Nicolás de Rivera con la misma naturalidad con la que los hombres mandaban en casa e irrumpían en la historia. Hasta ahora se me hace difícil entender por qué no se considera un hito popular que en 1963 tuviéramos una alcaldesa apenas 7 años luego de que las mujeres votaron por primera vez en el Perú.
Respuesta tentativa: Anita no tenía una agenda feminista sino un aura de benefactora y protectora del patrimonio, y no fue elegida por sufragio sino designada por la fugaz Junta Militar de Gobierno de los generales Ricardo Pérez Godoy y Nicolás Lindley. Carlos Neuhaus Rizo Patrón, autor de “Damas, poder y política en el Perú” (2007), apasionado de la ‘petite histoire’ como le gusta definirse, me dice: “Los militares querían enviar un mensaje a las clases altas, ganarlas a su lado, y Anita, mujer generosa, era heredera de una de las mayores fortunas de la época, la del minero Eulogio Fernandini. Apuesto a que fue idea de Lindley que conoció a los Fernandini como constructores del entonces moderno balneario de Santa María”.
Luis Bedoya Reyes fue el sucesor de Anita en 1964 y primer alcalde elegido por sufragio. No recibió la posta directamente de ella (es difícil precisar si fue cesada por Fernando Belaunde o ella optó por apartarse del cargo), sino de José Jacinto Rada que fue una suerte de teniente alcalde de transición, pero la recuerda para bien: “Debió ser duro su trabajo, con mucha fuerza psicológica, porque el limeño no se acostumbraba a la autoridad femenina y doña Anita era blanco de bromas y críticas por su condición de mujer”. ¿Recuerda alguna? “No”. Don Luis es un caballero. Le pregunto si fue el precedente de Anita lo que motivó a la alianza apro odriista a lanzar a María Delgado (la esposa de Manuel Odría) como rival suya en 1964: “Eran personalidades muy diferentes. María Delgado fue escogida por su popularidad natural, reunía amores auténticos donde su esposo reunía odios”. ¿Anita era muy conservadora? “Más que conservadora, era religiosa, estaba obsesionada con construir una basílica de Santa Rosa”. En realidad, fue esa obsesión la que la llevó a la arena política.
Fuente: elcomercio.pe
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Autor FÉLIX RODRI

Artista, folclorista y activista político/cultural. Apasionado investigador y difusor de la cultura peruana. Editor en jefe de la Revista Virtual Perú Folklórico y colaborador en otras plataformas similares.
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