21 de nov. de 2010

RITMOS Y DANZAS: La Huaconada de Mito, nuestro patrimonio cultural inmaterial


La Huaconada es una danza ritual Wanka que se representa en la localidad de Mito, provincia de Concepción, en Junín.

Cada inicio de año, en el distrito de Mito se revive la engalanada danza de la Huaconada, siendo costumbre de antepasados y de tradición popular. Resulta difícil hallar en lo más profundo del Perú, otra danza de similar característica que mantenga esa esencia de respeto y admiración en quienes aprecian este espectáculo.
HISTORIA
La Huaconada de Mito es una fiesta que toma lugar todos los años el 1, 2 y 3 de Enero, en el pueblo de Mito que está ubicado en el Valle del Mantaro, Provincia de Concepción, Departamento de Junín. Aunque la Huaconada se celebra también en otras localidades de la zona como la ciudad de Concepción, la de Mito es la más conocida de la región, y forma parte importante de la riqueza cultural del Perú.
La Huaconada es la danza de los Huacones, una especie de jueces antiguos que regresan a Mito una vez al año. Con sus látigos, sus máscaras y sus narices y movimientos que se asimilan a los del cóndor, evocan una justicia mítica y severa. Algo que se menciona con frecuencia en la tradición oral es que en una época (hasta hace unos 70 años según muchos relatos) los Huacones realmente se convertían en la única autoridad y juez durante sus 3 días, castigando con sus látigos a los adúlteros, a los ladrones, a los que no tuvieran la casa limpia, etc. Salían de una quebrada conocida como el Ayán, a espaldas del pueblo de Mito.
Los hombres de Mito que cumplen el rol de Huacones ya no castigan a las personas, pero aún se dice que durante la Huaconada “sólo rige la ley del Huacón.” En una ceremonia, el alcalde distrital formalmente abdica su autoridad por esos 3 días y se la entrega a los Huacones.
Durante la Huaconada, los Huacones danzan en procesión por las calles de Mito, al compás de una banda de músicos que repite la misma secuencia de tres melodías una y otra vez. Esta tonada no aburre, más bien tiende a hipnotizar. Los Huacones se dividen en “Huacones Viejos” y “Huacones Modernos;” estos últimos son la mayor parte. Los Huacones Viejos se visten más a la manera de los Huacones originales, sus máscaras muestran los rasgos de una persona anciana y arrastran los pies en un movimiento particular. Los Huacones Modernos utilizan frazadas de tigre (una innovación que también se dice data de los años 30) y máscaras con rasgos más solemnes; sus movimientos connotan autoridad y dignidad. Los Huacones emiten rugidos y hacen llamados estandarizados en quechua a individuos (hombres) entre la multitud; cuando uno es llamado así, debe acercarse y abrazar al Huacón, llamándolo alcalde, después de lo cual uno recibe un ligero latigazo.
Huacón viejo
Huacón moderno
Existen referencias escritas sobre la Huaconada desde fines del siglo XVI; los Huacones son mencionados en el diccionario Quechua de González Holguín de 1608. La danza parece haberse extendido por un territorio mucho más grande, posiblemente hasta el Collao. Los españoles no veían con buenos ojos a la danza, asociada al dios cóndor y a Huiracocha, y en muchos casos trataron de eliminarla. Hasta ahora, la Huaconada de Mito no muestra ningún elemento religioso católico, al menos no de manera explícita; no hay ni virgen ni santo (Mito celebra su fiesta patronal por separado, en el mes de mayo).
Mito es un pueblo con una historia de interacción y choque cultural. Originalmente formaba parte de los señoríos huancas; al llegar los españoles, estos se asentaron en el pueblo de Mito, cercano a sus centros de operaciones en Jauja y Lima. Mito no era una comunidad indígena sino un pueblo de indios y blancos, con una élite española y mestiza. Hasta ahora los miteños hacen referencia a los españoles y sus descendientes que habitaban el pueblo. Al hablar con los miteños durante la celebración, hay una sensación ambigua: ¿es la autoridad de los Huacones una evocación del poder de los antiguos hacendados, o representa a una forma de resistencia andina y no-católica contra el poder de los colonizadores? ¿O una mezcla de los dos? ¿O es algo totalmente distinto? En el Perú, las danzas y festividades tradicionales son eventos que no son ajenos a las relaciones de poder y las jerarquías de la sociedad; habría que ver como una celebración como la Huaconada reproduce, resiste o comenta sobre estas relaciones sociales.
En la antigüedad cada danzante elaboraba su propia máscara. En cada una se nota la expresión autoritaria.

Hoy en día, la mayor parte de los miteños viven fuera de Mito, y el pueblo está mayormente vacío excepto durante la Huaconada y las otras fiestas. Los huacones y sus familias regresan para la fiesta no solo desde Huancayo y Lima, sino también desde sus lugares de trabajo en Argentina, Suecia, Italia y otros países en el extranjero.
Huacones danzando
En esta reseña me he basado en mi propia visita a Mito, junto con Elizabeth Lino Cornejo (ver su artículo sobre el mismo tema), durante la Huaconada de este año. Para los que quisieran saber más sobre esta tradición – su historia, estructura y significados – recomiendo consultar el riguroso estudio de Simeón Orellana Valeriano, La Danza de los Sacerdotes del Dios Kon: La Huaconada de Mito, publicado el 2004 por el Fondo Editorial de San Marcos. También están los trabajos musicológicos y etnográficos de Raúl Romero, entre ellos Identidades Múltiples: Memoria, Identidad y Cultura Popular en el Valle del Mantaro, publicado por el Fondo Editorial del Congreso.
Bella escultura en homenaje a la Huaconada
Fuente: mundolaberinto.blogspot.com
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