SOCIEDAD: Ellos son los niños que no tuvieron Navidad

La verdadera Navidad se vive en los hogares pobres, por esa razón, Cristo nació en un pesebre.

TRABAJO INFANTIL. El 35% realiza alguna labor, según la OIT. Por necesidad caen en trabajos peligrosos y en la explotación. En varios casos los menores se ven obligados a ser padres y madres de sus hogares pobres.  

Claudia Toro.
A Pedrito de tan solo 8 años de edad, vendedor de caramelos en el Centro de Lima, le preguntamos qué juguete desea que le regalen esta Navidad y enfáticamente responde: “Solo quiero que mi hermanito que es bebito tenga leche para que tome y no se enferme. La vez pasada se enfermó y estuvo muy mal por no comer. Mi mamá lo llevó al médico y le dijeron que si no comía se iba a morir”. 
A su manera el menor nos explica que su hermanito sufre de anemia debido a la situación de extrema pobreza en la que vive su familia.  Y a su  vez, sin darse cuenta, nos da una verdadera lección de amor y de lo que realmente significa la Nochebuena.
  Pedrito dice que por ahora no va al colegio “porque está de vacaciones”, y que vive en el Cerro 7 de Octubre, en El Agustino. “Mi casa está lejos. Todo los días me vengo en combi a las 8 de la mañana y me voy a las 9 de la noche”, sostiene. Mientras limpia el sudor de su rostro, el pequeño cuenta las monedas que durante el día ha recaudado: “Seis, siete... nueve, diez soles. Con esto mi mamá ya no se va a molestar y me va a dejar entrar a mi casa para dormir y comer”.
 
Así como este inocente, cientos son los niños que vemos en las calles de Lima y que por cruel indiferencia, nos hemos acostumbrado a ver y aceptar a diario.
 

Cifras denigrantes
Según el último reporte de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Perú y Bolivia lideran el índice del trabajo infantil en Sudamérica. Esta triste realidad indica que entre un 35% de los niños en nuestro país se dedica a alguna actividad laboral. Por su parte Argentina, Brasil, Chile, Uruguay y Venezuela integran el grupo de países con menores niveles de trabajo infantil, con porcentajes que van del 5% al 8%. Solo en febrero pasado la OIT informó que más de tres millones de niños y adolescentes, entre los 5 y 17 años, trabajan en Perú y la mayoría lo hace en el campo o en oficios peligrosos.
“En el caso de América Latina, Perú estaría en la cima de los países con la mayor tasa de trabajo infantil. La primera causa es la pobreza”, afirmó el especialista de dicho organismo, Guillermo Dema.

Alto índice urbano
 
El estudio también revela que el 70 por ciento de menores de las áreas rurales del Perú participa en actividades económicas. Mientras que en el área urbana, la cifra decae al 27 por ciento.
 
Además, indican que debido a los altos índices de pobreza los menores están condenados a ser padres y madres de sus precarios hogares. Entre los motivos que explican el alto porcentaje de trabajo infantil están la pobreza (que golpea al 39 por ciento), algunos patrones culturales que incentivan esta práctica, pero también la precariedad del empleo en el país.
 
Según la Dirección Nacional del Niño, Niña y Adolescente (DINNA) del Ministerio de la Mujer está prohibido que los menores trabajen en minas, con sustancias tóxicas o productos químicos. Tampoco está permitido que los niños manipulen pólvora, acero o vidrio. Así como también los trabajos relacionados a limpieza con lejía o desinfectantes.
 


REACCIONES
"Lo grave es que muchos de estos trabajos son de riesgo. Esta cifra tiene que ver con la incapacidad del Estado para erradicar este problema social”.
Rodolfo Herrera
 
Especialista de alianza “sí podemos”
"Esto nos revela la realidad peruana. No se puede hablar de crecimiento cuando nuestros niños están en esas trágicas condiciones”.
Gina  Yáñez
Directora de ONG Manuela Ramos


Claves
Promesas. El Comité para la Prevención y Erradicación del Trabajo Infantil (CPETI) señaló a inicios del año que Perú podría reducir en un 50% el trabajo infantil, gracias a la lucha contra la explotación laboral de niños y al desarrollo productivo de las comunidades más pobres.
 
Causas.
Además de la pobreza, las causas de este problema también vendrían de la ruptura del núcleo familiar o la migración del campo a la ciudad. 
El Estado debe preocuparse más
 Para el experto comunicador y educador Rodolfo Herrera Santa María, estas cifras preocupantes revelan que en el Perú hay una incapacidad del Estado por enfrentar este problema.
 

”El trabajo infantil no debe poner en riesgo la educación ni la seguridad del infante. En situación de pobreza, los niños caen obligados al trabajos de riesgo. Hay malos padres que los ven como un generador de ingresos”, dice.
 
Por su parte, la directora de la ONG Manuela Ramos, Gina Yáñez, sostuvo que este problema tiene que ver con los hogares y el Estado. 
”Se deben crear espacios y recursos para que estos niños puedan aprender a trabajar en talleres educativos y no estén en la calle”, refiere.
Comparte en Google Plus

Autor FÉLIX RODRI

Artista, folclorista y activista político/cultural. Apasionado investigador y difusor de la cultura peruana. Editor en jefe de la Revista Virtual Perú Folklórico y colaborador en otras plataformas similares.
    Blogger Comment
    Facebook Comment

0 comentarios :