HISTORIA: La Lima de ayer y la metrópoli de hoy, 476 años de historia

Lima la capital acogedora está de aniversario, y aquí un poco de su historia

LIMA, hace más de 400 años, fue llamada Ciudad de los Reyes por el conquistador Francisco Pizarro. Hoy, aquella misma ciudad que surgió sobre las tierras del cacique indígena Taulichusco, es una metrópoli de más de 7 millones de habitantes, que conserva con orgullo sus conventos y casonas coloniales,  símbolos de su añeja e hidalga tradición.
Fundada el 18 de enero de 1535, Lima, la capital del Perú, es una ciudad moderna en constante crecimiento, pero que ha sabido mantener al mismo tiempo, la riqueza de su Centro Histórico, declarado por la UNESCO como Patrimonio Cultural de la Humanidad, por ser un remanso encantador de una época pasada, copado de incomparables monumentos artísticos.

 La Catedral, que comenzó a construirse el mismo día de la fundación de la ciudad; la Iglesia y Convento de San Francisco,  considerado por su unidad de volumen y color el conjunto arquitectónico más logrado de hispanoamérica, y Santo Domingo, con un hermoso claustro principal, son sólo algunas de las joyas de incalculable valor de la vieja Lima.
Y así como las iglesias de Lima evidencian la fe de su pueblo, las Casonas limeñas, como la Casa Aliaga, construida sobre el adoratorio al curaca Taulichusco;   la Casa Goyoneche o Rada, de clara influencia francesa; y el Palacio de Torre Tagle, la más bella mansión de principios del siglo XVIII; simbolizan el esplendor y el boato de la vida virreinal.
Ubicada en las márgenes del río Rímac y acariciada por las aguas del Pacífico, la ciudad de Lima guarda también evidencias del periodo de la época prehispánica, siendo los más importante el gran santuario de Pachacamac, en el que se rendía culto al Dios del mismo nombre; y la huaca Pucllana, en el distrito de Miraflores, un importante centro administrativo de la cultura Lima (400 d.C.).
Por sus raíces indígenas de las que heredó su nombre -proviene de la palabra aymara lima-limac o limac-huayta que designa a una flor amarilla; o del quechua rimac, que significa hablador- su pasado colonial que le inculcó su fe, su toque de modernidad que la proyecta al futuro, y por su carácter festivo que colorea su sempiterno cielo gris, Lima, siempre será, la Ciudad de los Reyes.

Catedral de Lima:
Se encuentra en la Plaza Mayor y comenzó a construirse el mismo día de la fundación de la ciudad, 18 de enero de 1535. Originalmente, fue un templo modesto, pero en 1564 el alarife Jerónimo de Loayza, diseñó un templo de grandes dimensiones, parecido a la Catedral de Sevilla.
En su interior destaca la sillería del coro, la capilla churrigueresca de la Inmaculada y el Cristo de Marfil donado por Carlos V, rey de España. Se encuentran también los restos de Francisco Pizarro.
 Santo Domingo:
Es el convento más antiguo y por sus características arquitectónicas es uno de los rincones más armónicos de la ciudad. Está conformado por una sucesión de claustros y patios en torno de los cuales se distribuyen áreas de servicio y estancias comunitarias. A la derecha de su altar mayor, se encuentran los restos de Santa Rosa de Lima, San Martín de Porres y del Beato Juan Masías.
 San Francisco:
Por su magnífica unidad de volumen y color, este conjunto arquitectónico es considerado como el ambiente monumental más logrado de Hispanoamérica. Su construcción se inició en 1542 y concluyó en 1674.
El convento, los claustros y la portería, están adornados con azulejos sevillanos y, debajo de ellos, existen galerías subterráneas o catacumbas que, en la época virreinal, sirvieron como cementerio.
 Palacio de Gobierno:
Situado en la Plaza de Armas, posee elegantes salones, además de valiosas pinturas. Se le conoce también con el nombre de Casa de Pizarro, porque se levanta en el lugar elegido por el conquistador, para edificar la sede de su administración.
 Palacio de Torre Tagle:
La más bella mansión de Lima de principios del siglo XVIII. Una verdadera obra de arte de la arquitectura limeña por su absoluta originalidad, que evidencia aportes andaluces, moros, criollos y asiáticos, los que encajan armoniosamente.
El Palacio, actual sede del Ministerio de Relaciones Exteriores, tiene una portada de piedra y dos balcones tallados, que son auténticas joyas de la Ciudad de los Reyes.
 Interior del palacio Torre Tagle
Plaza Mayor:
Plaza pinturera,   jacarandosa y acriollada hasta la médula. Corazón de la ciudad que comenzó a latir el mismo día de su fundación. Destaca la fuente de bronce, coronada por una estatua del Ángel de La Fama,   que lleva un clarín en la mano izquierda y, en la derecha, una bandera con las armas de la ciudad y las del Rey.
 Imagen de la antigua Plaza Mayor de Lima. Aun se aprecia el antiguo Palacio de Gobierno con sus cajones de Ribera, demolido hacia 1884 y reemplazado por otro que existió hasta 1932 aproximadamente.
Plaza San Martín:
Fue   inaugurada en 1921 por el Centenario de la Independencia del Perú. El monumento de bronce en honor al generalísimo don José de San Martín, es obra del escultor catalán don Mariano Benlluire.
En su parte superior, representa al libertador ascendiendo los Andes, montado en su caballo. La figura se apoya sobre un pedestal de granito en forma de pirámide truncada, con un basamento escalonado.
 Parque Universitario:
Su historia   data de 1870, cuando se demolieron las murallas coloniales que rodeaban la ciudad de Limay se destinaron 20,000 metros para la construcción de una plazoleta. Recién en 1921 se dispuso el adoquinamiento del lugar y la colonia alemana, por el centenario de la independencia del Perú, ordenó edificar una torre reloj de 30 metros de altura, que a las 12 del día toca las notas del Himno Nacional.

LIMA DE HOY
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Autor FÉLIX RODRI

Artista, folclorista y activista político/cultural. Apasionado investigador y difusor de la cultura peruana. Editor en jefe de la Revista Virtual Perú Folklórico y colaborador en otras plataformas similares.
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1 comentarios :

Marcos Lukaña dijo...

Pizarró fundó la cuidad de Los Reyes, no fundó Lima porque ya existía una región con su nombre de Lima, un nombre quechua costeño muy fuerte que ha sobrevivido todo. La capital metropolitana de Perú tiene nombre quechua, herencia indígena milenaria. "Los Reyes" sigue existiendo: son el Cercado de Lima y Rimac, el nombrado centro histórico. Lima era y es el nombre de valle. El valle dio su nombre al río y los hablantes del quechua cusqueño cambiaron el nombre a la pronunciación de quechua sureño: Rimaq. Pero Lima era y es su nombre, uno de los nombres más antiguos y auténticos de onomástica peruana.