SITIOS ARQUEOLÓGICOS: La Huaca “El Brujo”, nos muestra sus secretos


El Brujo es uno de los complejos arqueológicos más importantes de la costa norte del Perú. Aquí se encontró la momia llamada Señora de Cao, la gobernante Moche. Ofrecen a los visitantes una de las mejores exposiciones del arte mural de esta cultura, pues la mayoría de sus muros y paredes están adornados con representaciones en alto relieve usando variados colores.

Complejo arqueológico Mochica, ubicado a 60 Km. al noroeste de la ciudad de Trujillo, en el valle de Chicama, La Libertad, Perú. Consta de tres grandes edificaciones; la antiquísima Huaca Prieta, la Huaca El Brujo, perteneciente a la cultura Moche y la Huaca de Cao Viejo, que nos ofrece figuras en relieve y murales. En el 2006, en el proceso de investigación se halló la momia de la Señora de Cao, la primera mujer de carácter gobernante, ataviada de joyas. Museo de Sitio.

Las huacas de El Brujo fueron uno de los más importantes centros religiosos y políticos de la cultura Moche (100 - 750 d.C.), así como unas de las más bellas pirámides por ellos construidas en el valle de Chicama (Perú). Ofrecen a los visitantes una de las mejores exposiciones del arte mural de esta cultura, pues la mayoría de sus muros y paredes están adornados con representaciones en alto relieve usando variados colores.
El Complejo Arqueológico El Brujo está formado, principalmente por las pirámides de 
Cao Viejo y Huaca Cortada, también llamada El Brujo.
Este complejo es un antiguo centro ceremonial donde se puede contemplar el legado de 5.000 años de ocupación por el ser humano, desde los nómades cazadores recolectores, posteriormente por la cultura Cupisnique, Moche, Lambayeque, Chimú, Inca, la época colonial y hasta el presente.
Su continua construcción es una sucesión de secuencias culturales distintas que se fueron asentando en el lugar desde hace cinco mil años en la época pre cerámica hasta su extinción en la época de la conquista.
Sus constructores fueron los Moches, cultura que se desarrolló en la costa norte del Perú durante el período Intermedio Temprano (100 - 750 d.C.). La mayoría de las pirámides y demás estructuras que forman este complejo arqueológico datan de esa época.
Las pirámides mochicas fueron diseñadas y construidas como una representación simbólica del cosmos, del mundo que los mochicas veían y entendían. Por ello cada espacio de la pirámide es parte del circuito ceremonial, y la forma, dimensión y decoración de cada ambiente responde a estas exigencias.            
Desde el año 1990 este sitio está siendo investigado por los arqueólogos del Proyecto Arqueológico Complejo El Brujo (PACEB) a cargo del arqueólogo Régulo Franco, financiados por la Fundación Wiese y con el apoyo de la Universidad Nacional de Trujillo (UNT) y el IRC - La Libertad.
La antiquísima Huaca Prieta
Fue estudiada por Junius Bird en 1946, quien encontró aquí la primera evidencia científica en el Perú de hombres que tuvieron una cultura inferior a la de Chavín, que hasta entonces era considerada como cultura matriz. La antigüedad del sitio es de 2,500 A.C. y corresponde al período Precerámico.
La antiquísima Huaca Prieta, montículo que guarda evidencia de pobladores de la época
pre-cerámica (3000 - 1800 a.C.),
Este es un montículo que guarda evidencia de pobladores de la época pre-cerámica (3000 - 1800 a.C.), ruinas de una Iglesia católica del siglo XVI (data de alrededor del año 1580), construida por los sacerdotes de la orden de los Dominicos para contrarrestar la adoración a las antiguas huacas (la pirámide de Cao Viejo, por ejemplo). Fue uno de los primeros templos cristianos de la costa norte del Perú. Además, restos de un pequeño pueblo, de la misma época que la iglesia.

La Pirámide Cao viejo
Cao Viejo es el nombre de una de las más importantes pirámides construidas por los mochicas, fue el principal centro religioso y administrativo de dicha cultura en el valle de Chicama (costa norte del Perú) y posible par de las Huacas de Moche (El Sol y La Luna), junto con quienes formaron dualidad, base de la organización religiosa, política y económica en el antiguo Perú.
Ilustración tridimensional por computadora de la pirámide de Cao Viejo tal como pudo ser
en sus tiempos de mayor esplendor. Se indican sus principales componentes.
En las paredes que dan hacia una gran plaza al pie del edificio se encuentran representados tanto el llamado baile de los sacerdotes, cuyos vestidos recuerdan los atributos de la divinidad femenina (tocado-corona) y los de su compañero, la deidad búho-araña (camiseta con flecos), como la procesión de prisioneros desnudos y amarrados con soga en los cuellos. La parte alta de la fachada fue decorada con una fila de arañas sobrenaturales. En la esquina norte-oeste de la plaza hay un pequeño cuarto techado y elevado sobre una plataforma baja, cuyas paredes externas, la pared del vestíbulo y el techo estaban decorados con escenas mitológicas -en buena parte conservadas- y con una escena de combate ritual entre dos grupos de guerreros. Estas escenas mitológicas están siempre ambientadas en el paisaje marino nocturno y se desarrollan en presencia de la deidad femenina. Algunas botellas ceremoniales representan con finos trazos de pintura una secuencia de rituales en honor de la deidad; en ella, los perdedores de los combates son llevados en botes de totora a las islas, donde se les sacrifica sacándoles la sangre por la yugular, gesto que las deidades del mar retribuyen a la humanidad con buena pesca y caza de lobos marinos. Es posible que estas ceremonias se desarrollasen total o parcialmente en los ambientes de la huaca.
La Plaza Ceremonial es una explanada nivelada artificialmente que se ubica frente a la Pirámide Principal, es el primer espacio que ve el visitante y el más grande. En este lugar se llevaron a cabo ceremonias que congregaban gran cantidad de personas, como ofrendas, sacrificios humanos o el entierro de algún curaca (gobernante). Mide aproximadamente 140 metros de largo por 75 metros de ancho (Franco, Gálvez y Vásquez 2001b).
Ilustración de la plaza ceremonial de la pirámide de Cao Viejo 
En la esquina que forman La Plaza Ceremonial con la Pirámide Principal se construyó una pequeña habitación llamada el "Recinto Ceremonial". En tres de sus paredes exteriores se modeló y pintó sendos frisos de intrincado diseño que representan un calendario ceremonial. Las caras interiores de los muros de este Recinto Ceremonial estuvieron pintados de color blanco (Franco y Vilela 2003). Los mochicas creían que los seres vivos en la tierra tienen en el cielo a sus progenitores, quienes se encargan de su cuidado y multiplicación, y que las estrellas del firmamento y los animales o insectos representaban en nuestro mundo a dichas fuerzas que movían a la naturaleza.
Representación de Ai Apaec, el temible Dios decapitador
Al subir a la cima de la pirámide, el visitante se percatará de que ésta difiere de las pirámides egipcias y mayas. Como en el caso de la huaca de La Luna, los corredores y las salas –algunas de ellas con techo sostenido por pilastres- siguen una a la otra en la cima del edificio. Varias de ellas están decoradas con relieves policromados y pinturas. En algunos ambientes se puede encontrar a la temible deidad del mundo de abajo, con su estólica y su cabeza cortada. En algunas partes, paredes de tres pisos de altura conservan toda su decoración intacta. La imagen de la cara frontal con cabello de serpientes y boca de grandes colmillos se repetirá a menudo.
Redibujado del friso que fue encontrado derruido y restaurado por miembros del PACEB y que
estuvo ubicado en uno de los lados del Patio Ceremonial en la cumbre de la
pirámide de Cao Viejo.
Las pirámides mochicas estuvieron decoradas con frisos y murales policromos, no solo en los lugares más visibles sino también en espacios privados o de uso restringido. Los motivos representados van desde diseños que imitan en lo posible a los modelos reales (como los prisioneros o los danzantes) hasta motivos estilizados representando seres sobrenaturales. Así, a medida que se va subiendo en altura hacia la cima de la pirámide los frisos se van tornando más complejos y abstractos, como representando un tránsito desde el mundo real al mundo ceremonial mochica (Franco, Gálvez y Vásquez 2001b).
La Pirámide Huaca Cortada
Es el segundo edificio más importante del Complejo Arqueológico El Brujo (CAEB). Es una pirámide trunca de perfil escalonado construida con adobes en la época mochica (100 - 750 d.C.) y contemporánea con la huaca Cao Viejo. Mide 103 metros de largo por 98 metros de ancho y 22 metros de altura. Se localiza en el sector noroeste a unos 500 metros de distancia de la pirámide de Cao Viejo ocupando un área aproximada de 10,000 metros cuadrados (Franco, Gálvez y Murga 2002). Lleva el nombre de Huaca Cortada pues en el centro de su fachada sur hay un largo, ancho y profundo corte (45 metros de largo por 5 de ancho) que casi la divide en dos. Dicho corte fue hecho en época incierta después de la conquista española del Perú (siglo XVI), casi sin lugar a dudas, con la finalidad de buscar tesoros en su interior.
La Huaca Cortada es una pirámide trunca de perfil escalonado construida
con adobes en la época mochica (100 - 750 d.C.)
La técnica usada para la elaboración de estos frisos es la misma usada en la mayoría de los frisos de la pirámide de Cao Viejo: Primero se colocó una gruesa capa de barro sobre el muro a decorar, luego se trazó el diseño y posteriormente se caló la imagen. Finalmente se enlució con una capa fina y se aplicó color (Franco, Gálvez y Murga 2002).
El descubrimiento
El arqueólogo Régulo Franco Jordán, director del Proyecto Arqueológico El Brujo, y Guillermo Wiese de Osma, de la Fundación Wiese (que financia dicho proyecto), llegaron aquí en 1990. Recorrían la zona en busca de indicios sobre la vida cotidiana de los mochicas cuando se toparon con un descubrimiento inesperado. Un habitante de Magdalena de Cao, Arturo Carrera, les reveló los rumores sobre la existencia de frisos pintados en Huaca Cao Viejo. Ese mismo año iniciaron las excavaciones. No tardaron en encontrar en un muro una mano con un cuchillo ceremonial y unas patas de arácnido, se trataba del Decapitador.
El Brujo Hoy
Las pirámides de Cao Viejo y Huaca Cortada fueron los más importantes edificios para los Mochicas en el valle de Chicama (norte de Perú), como centro del poder y la religión en su tiempo, hoy en día El Complejo Arqueológico el Brujo es una de las más importantes huacas del Perú como centro de las principales investigaciones arqueológicas, motivo de orgullo y centro de atracción para los visitantes del mundo.
El dato
El peculiar nombre de “El Brujo” del enclave responde a la tradicional afluencia de chamanes que escogen practicar aquí sus rituales. De hecho, se trata de un gran centro ceremonial con tres complejos: Huaca El Brujo, Huaca Cao Viejo y Huaca Prieta, que forman un triángulo al que se atribuye un gran poder mágico y donde debió asentarse la elite mochica que ostentaba la autoridad en el valle de Chicama. El término huaca alude en Perú a cualquier yacimiento arqueológico sagrado, en especial a una tumba
Ubicación
Está ubicado en el valle del río Chicama, en el distrito de Magdalena de Cao, provincia de Ascope, departamento de la Libertad, Perú, a unos 60 km al norte de la ciudad de Trujillo. Se encuentra abierto al público desde el 12 de mayo de 2006. En este complejo arqueológico se encontró la tumba y el cuerpo momificado de la gobernante moche llamada la Señora de Cao.
Fuentes:
www.hostalelcenturion.com
www.arqueologiadelperu.com.ar
www.go2peru.travel
www.mujeresaborigenes.wordpress.com
Puedes leer el artículo referencial aquí.
Puedes apreciar mayores detalles del complejo arqueológico “El Brujo” en el siguiente vídeo:
VÍDEO:
   

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Autor FÉLIX RODRI

Artista, folclorista y activista político/cultural. Apasionado investigador y difusor de la cultura peruana. Editor en jefe de la Revista Virtual Perú Folklórico y colaborador en otras plataformas similares.
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