4 feb. 2011

CULTURA: Poema en quechua “Iman guayasamin” de José María Arguedas


La lenguaje primario de José María Arguedas fue el quechua, recién a los once años aprendió hablar el castellano en la escuela de Abancay, pero siempre para él, el quechua ha sido la lengua que el Perú debe entender por lengua madre u oficial. 

José María Arguedas  vivió sus años de niñez en el mundo indígena, lo cual podemos apreciar a través de sus obras. Su lenguaje primario fue el quechua, el idioma de los Incas. Recién a los once años aprendió hablar el castellano en la escuela de Abancay, por eso siempre para él, el quechua ha sido la lengua que el Perú debe entender por lengua madre u oficial. 

En algunas de sus canciones (por no decir en la mayoría) canta algunas en quechua, muchos de sus cuentos tienen títulos en quechua (como: Warma Kuyay, El Layk’a, etc) y si no es así, tratan de eso (como El Sueño del Pongo) y, aunque no suele estar asociado a la poesía, este escritor muy peruano tiene un poemario titulado "Katatay", el cual está escrito en quechua y ha sido galardonado con  Premio Copé de Oro. Los poemas recopilados en este poemario mantienen una relación con los universos culturales quechuas y con los contextos sociales en que fueron producidos en el Perú de los años 60 (cuando Belaunde estaba al poder) En sus poemas Arguedas utiliza el habla del canto quechua, los cuales se destruyen durante la conquista y la colonia, pero para él este habla no terminó, nunca terminó, al contrario, siempre luchó porque las personas vean a esta como la lengua que nos identifica a todos los peruanos. A continuación les mostrare un poema extraído de “Katatay” y su traducción al castellano:

IMAN GUAYASAMIN
¿Maypachamantan Guayasamin kallpayki oqarikun?
Qaqchaq urpi, yawar qapariq
¿maypachamantapunin ukupacha kanchariq ñawiki
cielo kañaq makiyki?
Uyuriway, rauraq wayqey.
Ñakay pacha mitata
runa kiriq punchauta,
waqachiq tuta
runa, runa mikuq uyanta,
wiña wiñaypaq churanki
mana pipa kuyuchiy atinanta
¡maykamaraq changanki!

Runa wagacun
wayrapa kallpanta mikuchun,
qan rayku.
Wayasamin sutiyki
intipa quepa ñeqen churinkunapa qaparisganmi
Quito muyup apu wamanikunapa katatatasqan
waqascan, riti mirasqan,
cielomantapas astawan sinchi sombran.
Manan chayllachu:
Estados Unidos, China, Tawantinsuyu
tukuy llaqtapi runakuna ñakasqanta,
imaymana mañakusqanmanta
qan, rauraq waygey, qaparinki,
Apurimaq mayu astawan hatun
astawan mana tanichiq simiwan.
¡Allinmi, waygey! ¡Estabín, Oswaldo!
 
QUE GUAYASAMIN
¿Desde qué mundo, Guayasamin, tu fuerza se levanta?
Paloma que castiga
sangre que grita.
¿Desde qué tiempos se hicieron tus ojos que descubren
los mundos que no se ven,
tus manos que el cielo incendian?
Escucha, ardiente hermano,
El tiempo del dolor,
de los días que hieren,
de la noche que hace llorar,
del hombre que come hombres,
para la eternidad lo fijaste
de modo que nadie será capaz de removerlo,
lo lanzaste no sabemos hasta qué límites.

Que llore el hombre
que beba el suavísimo aliento de la paloma
que coma el poder de los vientos,
en tu nombre.
Wayasamin es tu nombre;
el clamor de los últimos hijos del sol,
el tiritar de las sagradas águilas que revolotean Quito,
sus llantos, que acrecentaron las nieves eternas,
y ensombrecieron aún más el cielo. No es solo eso:
el sufrimiento de los hombres en todos los pueblos;
Estados Unidos, China, el Tawantinsuyo
todo lo que ellos reclaman y procuran.
Tú, ardiente hermano
gritarás todo esto
con voz aún más poderosa
e incontenible que el Apurimac.
Está bien hermano,
está bien, Oswaldo.

Fuente:  www.aarguedasnoaculturado.blogspot.pe
Foto: Arguegas.org
Poema: www.poetasperuanos.com
VÍDEO:
 

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