LA ENTREVISTA: Gastón Acurio: “No tengo la vanidad para ser presidente”

El reconocido chef llama la atención sobre los riesgos de un apresurado ingreso y uso masivo de semillas transgénicas al país. También ofrece defender la democracia.

Miguel Gutiérrez R.
¿Por qué se opone al ingreso de semillas modificadas genéticamente?
No nos oponemos a nada. Estamos a favor de lo que sea bueno para el Perú. Lo importante es definir hacia dónde queremos llegar en los próximos años como país. El tema de los transgénicos debe verse no solo desde la óptica de los biólogos. Su visión no es necesariamente la única para validar un tema tan peligroso como la modificación genética.
¿Qué escenario peligroso imagina?
Imagine que luego de miles de años de haber logrado armonizar un sistema ecológico en nuestro país, este se vea superpuesto por un monstruo que, en aras de “una mayor rentabilidad”, desaparece insectos que pueden ser malos pero otros, superbuenos. Por eso la necesidad de tener mucho cuidado en tomar decisiones del ingreso de semillas transgénicas a nuestra biodiversidad. Si esa semilla modifica un sistema ecológico, entonces  será un proceso reversible. Este tema demanda mucho estudio y experimentación. Demanda cualquier cosa menos intereses particulares.
¿La real razón de su ingreso es la rentabilidad por alcanzar?
Europa tiene solo el 0,7% de campos de cultivo con transgénicos. Si fuese solamente la rentabilidad por hectárea el único valor a medir podría ser, pero una Europa megadiversa tiene mucho cuidado en proteger una gran parte de estas semillas. En el caso del Perú hay tres aristas: lo económico, social y ambiental. En Argentina se introdujeron semillas transgénicas en terrenos de monocultivos. Hay que averiguar ahora si eso enriqueció o empobreció a los campesinos y no a dos o tres transnacionales.
¿Podría tener un efecto negativo en nuestro país?
Debemos tener en cuenta las decisiones que tomamos y ser coherentes en el proceso de querer hacer una marca país para atraer miles de millones de turistas que generan millones de dólares. Imaginemos un escenario donde todo Apurímac, en aras de la rentabilidad por hectáreas, convierta sus campos y andenes en cultivos de soya transgénica.
¿Qué razón tendría un turista para visitar ese lugar? El turismo es una actividad económica muy inclusiva. Tenemos una agricultura que se está posicionando en el mundo, los productos peruanos son apreciados. La gente dice: “qué ricos son”. De repente “para avanzar” cultivamos la soya o el maíz transgénico. El turista dirá: “oye, no es tan rico”.
¿Esa prisa por reglamentar el ingreso de transgénicos responde a intereses particulares?
El mismo presidente García ha dicho que hay presiones de intereses particulares a favor y en contra.  Por eso es importante el debate.
El Ejecutivo anuncia una comisión multisectorial que analizará el ingreso de transgénicos.
Es un gran avance, perfecto si en ella están todos los sectores, sobre todo los pequeños campesinos, los más preocupados.
Más allá del reciente entredicho con el presidente sobre este tema, ¿se reuniría con él?
Por supuesto. Lo último que quise fue abrir una discusión casi frívola en un tema importante.
Fue usted quien respondió al presidente en su cuenta de Facebook...
Y me sentí mal. Sin embargo, alguna respuesta tenía que dar. Sobre todo, como le decía, por los campesinos que me preguntaban si no iban a poder opinar. Si tuviera que volverlo a hacer, no lo haría, porque de lo que se trata aquí es de construir y no de abrir temas que, repito, parecen frívolos dentro de otros más importantes, como la defensa de la biodiversidad y la generación de riqueza.
“No tengo la vanidad para ser presidente”
Algunos lo llaman el “gastrónomo de izquierda”...
¿Qué tiene de izquierda lo que digo? Creo que los extremos no existen. Lula es de izquierda y mira qué gobierno hizo. Igual Michelle Bachellet, que es socialista. Soy de la ideología del futuro del Perú, la que busca un país donde todos podamos concretar nuestros sueños, y quienes lo han hecho hagamos lo necesario para que otros puedan hacerlo, donde un mozo de mi restaurante pueda tener el suyo.
¿Qué piensa sobre el miedo que generan los candidatos presidenciales?
El miedo está por los antecedentes (de los candidatos), pero quienes no deben temer somos los empresarios, porque eso sería enviar una señal de cobardía al pueblo. Si nos cierran por cualquier motivo, fuimos leales con nuestro proceso histórico, con nuestro país y con el rol que nos toca como creadores de riqueza. Por eso, en primera y en segunda vuelta, hemos optado por mantenernos al margen de cualquier posición.
¿No cree que más adelante se vea asumiendo una responsabilidad política como la Presidencia?
Lo he descartado en más de cien ocasiones. Mis hijas me han dicho en tono de broma que si se me cruza por la cabeza esa idea, mejor es que me vaya buscando otra casa. Eso responde su pregunta. Creo que no tengo la capacidad ni la vanidad para hacerlo.

Fuente: Larepública.pe
Comparte en Google Plus

Autor FÉLIX RODRI

Artista, folclorista y activista político/cultural. Apasionado investigador y difusor de la cultura peruana. Editor en jefe de la Revista Virtual Perú Folklórico y colaborador en otras plataformas similares.
    Blogger Comment
    Facebook Comment

0 comentarios :