OPINIÓN: No a las semillas Transgénicas, no a ministros lobbystas

El gobierno peruano y, especialmente, el Ministerio de Agricultura han sido presionados desde hace tiempo por representantes de empresas comerciales como Monsanto para que firmen el Decreto Supremo con el cual las semillas transgénicas podrán, ahora, entrar libremente al Perú.

Lo que se temía ocurrió entre gallos y media noche: las semillas transgénicas podrán, ahora, entrar libremente al Perú. El Ministerio de Agricultura, conducido por el empresario agroexportador Rafael Quevedo, ha publicado el Decreto Supremo 003-2011-AG, con el cual se establece los procedimientos para obtener una autorización de investigación, producción, introducción, transporte, almacenamiento, conservación, intercambio, comercialización, uso confinado y liberación de transgénicos agropecuarios o forestales –o sus productos derivados- en el Perú.
Son varias las razones por las que la mayor parte de países del mundo no han autorizado el ingreso de semillas transgénicas. Por un lado, por los riesgos ambientales, pues pueden afectar la biodiversidad, que es una de las grandes riquezas naturales que tiene el Perú. Por otro lado, por el monopolio que controla estas semillas en el mundo. Olivier de Schutter, relator de la ONU, advirtió hace poco: “El gran problema de los transgénicos es la fuerte dependencia económica (de los pequeños productores) y el echo de que el poder este centrado en una multinacional” (la empresa Monsanto). Incluso, varios países que habían autorizado las semillas OGM  están retrocediendo: países europeos, con cultivos transgénicos, han disminuido el uso de semillas genéticamente modificadas, de 107 mil hectáreas a 80 mil hectáreas, entre los años 2006 y 2010, según cifras oficiales.
El gobierno peruano y, especialmente, el Ministerio de Agricultura han sido presionados desde hace tiempo por representantes de empresas comerciales como Monsanto; mas aun, el presidente Alan García se reunió con representantes de la Monsanto en octubre de 2007: un alto funcionario le expreso su interés de producir, en el Perú, semillas transgénicas. En esa ocasión se informó, además, que la Monsanto ya tenía una planta en Ica.

El lobbysta –al menos el más conspicuo- detrás de estas presiones es Alejandro Groman, asesor de Ismael Benavides (quien, además de ministro es agroexportador) y de la INIA. Según informa el diario El Comercio, El señor Groman es presidente de la Asociación Peruana para el Desarrollo de la Biotecnología –que promueve el ingreso de semillas transgénicas- y presidente de dos empresas comercializadoras: Semillas Penta del Perú y Productora Agrícola del Campo.

Es decir, los intereses privados pasan, una vez más, por encima de los intereses nacionales. Es indispensable que los candidatos a la presidencia, Ollanta Humala y Keiko Fujimori, expresen su posición respecto a este problema.
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Autor FÉLIX RODRI

Artista, folclorista y activista político/cultural. Apasionado investigador y difusor de la cultura peruana. Editor en jefe de la Revista Virtual Perú Folklórico y colaborador en otras plataformas similares.
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