GRANDES LEYENDAS. Pastorita Huaracina: La reina y Señora del Canto Andino


Una de las mujeres más importantes de nuestra cultura es sin duda alguna la inolvidable “Pastorita Huaracina”. Aquí un pequeño homenaje a su memoria.

En el fogón, mientras las mujeres guisaban los frutos de su esfuerzo, una voz limpia y amable avivaba la esperanza y la defensa de lo nuestro. Con énfasis musical, ironizaba sobre quienes tomaban decisiones en el país, interpretaba de manera sencilla los hechos cotidianos y reflexionaba sobre todo lo que había aprendido en sus años de experiencia. Luego, compartía chuscadas que recorrían los vericuetos del amor.

 Quienes la sintonizaban en las mañanas sabían que la voz enérgica, que se expresaba en quechua y español, representaba a las voces de miles de mujeres andinas que labraban su futuro en una ciudad ajena. Era el mensaje de la hermana mayor que a los 9 años había llegado a la capital huyendo de la pobreza que corroía los pueblos olvidados, pero decidida a cambiar su vida.
Nace la artista
María Dictenia Alvarado Trujillo, la inigualable e inolvidable matriarca del folklore peruano, en especial del canto ancashino,  nació el 19 de Diciembre de 1930 en el distrito de Malvas de la provincia de Huarmey del departamento de Ancash, fue una destacada cantautora de la música andina del Perú, que le cantó al Norte, Centro, Sur y Oriente de su país, de ello como legado quedan las grabaciones que hizo desde los inicios de su carrera artística, su popularidad fue a nivel nacional e internacional. A su vez incursionó en la radio y televisión como productora, directora y animadora, así mismo se desarrolló como promotora cultural. También fue una mujer política ya que siempre estuvo al lado del pueblo en sus demandas.
Hija de Don Hipólito Alvarado Gómez, agricultor y director de la Banda de Músicos del distrito de Malvas y de doña Micaela Corsino Trujillo, campesina con bonita voz para el canto, fúe la última de 12 hermanos, se casó con don Carlos Antonio Romero Manzanedo director de su conjunto musical Los Andes del Perú, de quien se divorció después de 13 años de matrimonio, por incomprensión y desengaño, no se volvió a casar. Tuvo dos hijos Luz Elena Romero Alvarado, abogada y Kimilsun Hipólito Alvarado Trujillo, administrador de empresas. El 24 de mayo de 2001 parte físicamente a causa de un cáncer gástrico, que se le manifestó 3 meses antes, aparentemente gozaba de una muy buena salud, ya que llevó hasta el último de su existencia física una vida sumamente activa.
Pastorita  Huaracina en su juventud
Aquí la vemos en el pasadizo que conducía a su camarin en el Coliseo Nacional (La Victoria, Lima - Perú), el 13 de setiembre de 1,963,
cuando ella contaba con 32 años de edad.
Fue conocida bajo el seudónimo artístico de “Pastorita Huaracina”, porque su público modificó el original, Partorcita Huaracina, con el que le había bautizado el gerente de una compañía artística en tiempos en que los coliseos eran los espacios de integración de los serranos. Con su voz se ganó el reconocimiento de su público y con ella también enseñaba a las mujeres a defender sus derechos.


 En Lima experimentó los contrastes de la vida. En la década de 1940 era extraño escuchar un huaino, porque los migrantes apenas se reconocían en la ciudad que les daba la espalda. En un ambiente en que primaban las expresiones musicales de México y Argentina, los coliseos empezaban a convertirse en espacios de resistencia cultural.
Aquí en una gira que dio en España

En la fiesta de Amancaes, Pastorita Huaracina, quien trabajaba como empleada del hogar, quedó cautivada con la Compañía Folclórica Ollanta. Eran tiempos en que aún era raro aplaudir a solistas, porque predominaban las agrupaciones que ofrecían canto, música y danzas. Después de integrar la Compañía Atahualpa, con el seudónimo de Torcasita Huaracina, debutó en diciembre de 1942 en el Coliseo Bolívar.
En los coliseos de la capital conoció a José María Arguedas, quien la motivó a investigar su música y a valorar su cultura viva. Luz Elena Romero Alvarado, hija de la gran intérprete y compositora ancashina, cuenta que en aquellos años la mayoría de los cantantes vestían como cusqueños. “Ella entendió el valor de una vestimenta y por qué era necesario, como hasta hoy, que el artista se vistiera según el departamento al que representa”.
Aquí en Huaraz en la inauguración del Boulevar que lleva su nombre.
Defensora incansable
Quienes la han visto de cerca, la recuerdan como una mujer que nunca aceptó la marginación a la música serrana. En el primer gobierno de Fernando Belaunde Terry, ella quiso celebrar sus bodas de plata artísticas en el Teatro Municipal. “Presentó su pedido por escrito, pero no le respondían. Cuando fue a hablar con el responsable, se indignó porque su carta ni siquiera había sido abierta y le dijo que no había fecha para ella y que el folclore era para los coliseos”, recuerda su hija.
Pastorita con uno de sus tantos reconocimientos.

Ante la negativa, recurrió a la hermana del presidente, a quien conocía porque siempre la había convocado para participar en los espectáculos que se organizaban con el fin de recaudar fondos para los más necesitados. Sorprendida por la actitud, la primera dama se comunicó con el funcionario, quien aseguró que el teatro se encontraba disponible para la fecha solicitada por la artista.
Paulina Luza, del Centro de Capacitación para Trabajadoras del Hogar (CCTH), señala que Pastorita Huaracina no solo reivindicó a la música serrana, que en su momento era despreciada, sino también a las mujeres de escasos recursos económicos. “Ella comprendió la injusticia a partir de su vivencia y podía influir en las autoridades para exigir que atendieran las demandas de las andinas del país”.
A inicios de la década de 1980 participaba en los festivales que las organizaciones feministas programaban en Lima. Diana Miloslavich, del Centro de la Mujer Peruana Flora Tristán, recuerda que, antes de cantar, la artista solía transmitir su mensaje en favor de los derechos de las desprotegidas. “Una de sus canciones, ‘El borracho’, plantea que las mujeres tienen los mismos derechos que los hombres”.
Vida continua
En su programa radial “Canta el Perú Profundo”, que condujo durante más de tres décadas, no solo difundía su música, sino también se comprometía con las causas justas: fue la vocera de las empleadas del hogar. La dirigente Pauliza Luza recuerda que ella era clara y directa en sus mensajes. “Me decía que si deseaba lograr metas, tenía que ser exigente y disciplinada en todo. Con ella aprendí que la palabra vale más que la firma”.

Por su defensa de la vida democrática, en el 2000 fue difamada por un diario sensacionalista que le inventó un amante narcotraficante, pero ella continuó hablando en voz alta ante la dictadura fujimorista. También recibió amenazas de muerte, pero nunca se atemorizó. “Ella era retadora. Decía que nada tenía que ver la radio con sus comentarios y que la encontraban afuera, siempre sola, tomando su desayuno”, comenta Luz Romero.
Aunque sus discos obtuvieron récords en ventas y sus presentaciones siempre fueron multitudinarias, lo que cosechó en 57 años de vida artística lo compartió con los más necesitados. Cuentan que nunca le dio mayor valor al dinero y que no ahorró lo suficiente para sus últimos años. Aunque hace más de una década el cáncer apagó su voz, su generosidad continúa regando las vidas de los peruanos.
Aquí cantando junto a Los Borbones del Perú.

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"Víctima de cáncer, a los 72 años de edad, el jueves 24 de mayo dejó de existir María Alvarado Trujillo, ancashina natural de Malvas. Esta mujer hizo de la sonrisa abierta, ancha, luminosa, el sello indeleble de su homenaje a la vida. Su voz, privilegiada, cristalina, inconfundible, cultivada desde su infancia de serrana pobre, fue el invalorable obsequio que entregó a los demás. Ancash y el pueblo peruano en general la han perdido. La hemos perdido. Pero aquellas melodías: Quisiera quererte, Malvasina, Zorro, zorro, Canteño de mis amores, Rosaspampa, Tu boda, El Borracho, etc., cuya almíbar paladeamos desde niños, vibrarán en nuestros oídos y en nuestros corazones para siempre. Porque en su voz –como ella lo quiso- canta el Perú, y seguirá cantando. Se fue María Alvarado Trujillo, pero quedó el Patrimonio 
Cultural que nos enriquece: Pastorita Huaracina, siempre nuestra.".
(Artículo publicado en la revista "Somos" de El Comercio)
Fuente: www.identidadesperuanas.com

VÍDEO 1: Documental en donde Pastorita Huaracina expresa no solo su canto, si no también sus ideas políticas y su anhelo de ver un Perú mejor.


VÍDEO 2: (El Amor y las naranjas)
Esta joya fue grabada en el concierto único realizado en el Teatro Municipal, donde la señora María Alvarado Trujillo se presentó junto a la señora Angélica Harada. Las primeras damas del canto ancashino cantaron a dúo el tema “El Amor y las naranjas”


VÍDEO 3 - Mix de huynos


VÍDEO 4 (Pasacalle El pastorcito)

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Autor FÉLIX RODRI

Artista, folclorista y activista político/cultural. Apasionado investigador y difusor de la cultura peruana. Editor en jefe de la Revista Virtual Perú Folklórico y colaborador en otras plataformas similares.
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