9 jul. 2014

RETRATOS: Isabel Atayupanqui Pachacutec, fue la última descendiente del Inca Pachacútec


Según datos históricos, Isabel Atayupanqui Pachacútec habría sido la última descendiente de Pachacútec y así fue reconocida oficialmente en  2009 

Vestida de ñusta (princesa inca), la mujer cusqueña de 86 años (en el 2009), recibió emocionada la medalla que le otorgó la municipalidad del distrito de San Jerónimo, en la región de Cusco.
Doña Isabel tuvo como padres a:
Silverio Atayupanqui Orcowarancca y Agustina Pachacútec Sinchi Roca. Estuvo casada con Nicolás Chihuantito Quispe.
Aquí junto al Alcalde de San Jerónimo
DATOS PARA CONSIDERAR:
Según los datos históricos, los actuales distritos de San Jerónimo, ubicado al extremo sur de la ciudad de Cusco, y San Sebastián, fueron los lugares de residencia de las panacas reales (familias de los incas).


El alcalde de San Jerónimo, Adolfo Zúñiga, reconoció, mediante una resolución municipal, el linaje de la anciana.
El 27 de Junio 2014 falleció en Cusco Doña Isabel Atayupanqui Pachacutec de 90 años de edad.
Última entrevista (El Comercio)
Por Ronald Elward
CONSTRUYENDO IDENTIDAD
Ella solo habla quechua y su segundo hijo, el maestro Julio Chihuantito Atayupanqui, de 67 años, traduce la sesión. Empezamos con los datos de rigor: nació el 8 de julio de 1923, como última de los cinco hijos de don Silverio Atayupanqui Orccohuarancca y doña Agustina Pachacútec Sinchi Roca.
Su padre murió cuando ella tenía 2 o 3 años. Sus hermanos mayores ya habían dejado la casa y se quedó sola con su madre. “Ella trabajaba siempre en las chacras. Mi papá había sido arriero, tenía muchas mulas y transportaba productos de Cusco a los pueblos en los alrededores”.
Una de las cosas que más recuerda de su madre era la manera de inculcarle una identidad. “Mi mamá siempre me decía que no debía avergonzarme porque descendemos de los incas, de los constructores de Sacsahuamán”, refiere doña Isabel.
Uno de sus vínculos más vivos con el pasado son los terrenos que heredó, que son las tierras que originalmente le dieron a la panaca a la que ella pertenece. “Tenemos nuestras tierras ancestrales en la parcialidad Sucso-Aucaylli, como los Sinchi Roca, mis primos”, cuenta. Cada vez que hace un esfuerzo para recordar el pasado, su cara adquiere una expresión de emoción profunda.
LINAJE ESCONDIDO
¿Usted fue a la escuela?
Como mi mamá quedó viuda, necesitaba ayudarla y cuidar los ganados y trabajar las chacras. Nunca fui a la escuela. No puedo leer ni escribir. Solo hablo quechua.
¿Cómo era la posición de la familia Atayupanqui en la comunidad?
Había clases. Una jerarquía entre la nobleza y el pueblo, los runas. Siempre hubo esta diferencia. Aunque no teníamos riquezas, todo el mundo respetaba a mi familia. Era una familia visible, orgullosa de ser incas. Hasta ahora, siempre existe algo de las familias importantes.
¿Y cómo se veía la diferencia?
Yo usaba siempre las telas mejores y me visto de una manera distinguida. Este sombrero de paja es también un símbolo de distinción. Solo las mujeres mestizas visibles, importantes, usan estos. Las mujercitas usan sombreros redondos. Es también una cuestión de comportamiento.
¿Qué otras cosas los diferenciaban?
En las fiestas nosotros estábamos siempre a la cabeza. Además, la nobleza todavía tiene las mejores tierras, mientras los runas tienen sus chacras en las montañas. Esto nos permite cosechar más pronto, tener mejores productos y venderlos a más alto precio en el mercado. Somos muy conscientes de nuestra posición.
La cordialidad de la conversación da un giro cuando pregunto cómo era antes y cómo es ahora tener un apellido quechua. En ese momento ella se queda callada y sus hijos toman la palabra.
Isabel Atayupanqui Pachacútec y sus hijos
UN APELLIDO CASTIGADO
Julio es el primero en hablar y dice: “A mí me afectó mucho la discriminación por llamarme Chihuantito Atayupanqui, cuando todos en el colegio se llamaban Merino, Hermoza o Caballero. Siempre había esa discriminación a los nombres quechuas”.
Cuando habla se queda mirando el suelo, y prosigue. “Nos pegaban, nos maltrataban. Me sentía inferior. Siempre había burlas. Nosotros hemos sentido en nuestra carne esta separación. Pero ha cambiado en los últimos años”.
Seguidamente, Edwin, el hijo menor, añade: “En el colegio secundario era peor. Me sentía inseguro. Nos educaban con una historia falsa, y solo hablaban de la parte española”. Edwin se dedica a los negocios y es un hijo que se mantiene cercano a su madre. “En esa época tenía una sensación de culpa. Con frecuencia pensaba: ‘Madre, ¿por qué no te llamaste Flores en vez de Atayupanqui?’”.
¿Cómo es la situación ahora?
“Ahora cuando voy a Lima no siento nada de discriminación”, responde Edwin, “no existe para mí, porque ahora con mucha más fuerza y con mucho más orgullo digo que soy Chihuantito Atayupanqui. Lima hoy es tierra de provincianos, van por las calles con sus danzas y fiestas. Tienen harta plata y dicen que se acabó la discriminación”.
¿Creen que hay un papel para estas familias nobles incaicas en el Perú del siglo XXI?
Doña Isabel responde primero: “La autoridad local me ha reconocido y es recién que la sociedad está dando algo de reconocimiento. Debe ser que se dan cuenta de que nuestra historia tiene un valor”.
“EL PATRIMONIO TAMBIÉN SOMOS NOSOTROS”
Después Julio, su hijo, dice: “Mi mamá es la última de su generación. Queremos rescatar nuestra identidad, los Atayupanqui fuimos parte de los que construyeron el imperio incaico. Los que levantamos la gloria de Machu Picchu. Aquí estamos. Hemos sobrevivido 500 años, mantenido nuestro idioma, nuestras costumbres, nuestras tradiciones. Ahora llevamos nuestros apellidos con muchas más ganas. Ahora sentimos que tenemos un espacio”.
Él cree que a pesar de los avances, todavía hay una política de ignorar a las familias nobles, y se queja: “No hay estudios para saber que somos los verdaderos descendientes. Estamos muy occidentalizados. El patrimonio cultural no es solo Machu Picchu. Es también la gente que ha construido Machu Picchu”, termina Julio.
Al final cuando tomamos las fotos, doña Isabel pone cara seria. “Es que nunca sonríe en las fotos”, dice uno de sus hijos. “Ella piensa que eso no corresponde a su estatus”, explica. Cuando tomamos una gaseosa, lo primero que ella hace antes de beber un sorbo es soltar unas gotas sobre el suelo. “Es que hay que brindar primero con la pachamama”, dice. Después de un rato se retira lentamente, siempre en compañía de sus hijos.
*Investigador y genealogista. Más información sobre la familia Atayupanqui en: www.dinastiasperubolivia.blogspot.com

Los ancestros de Isabel Atayupanqui Pachacutec
1. Isabel Atayupanqui Pachacutec * San Jerónimo 8-7-1923
Padres
2. Silverio Atayupanqui ~ San Jerónimo 20-6-1881 + cerca 1925; Arriero
x 1904
3. Agustina Pachacutec (Sinchi) Rocca ~ San Jerónimo 6-5-1885 + 1941/42
Abuelos
4. Eusebio Atayupanqui ~ San Jerónimo 16-10-1858
x San Jerónimo 16-2-1881
5. Juana Trinidad Orccohuarancca * 1862
6. Gregorio Pachacutec * … (un Gregorio Pachacuti ~ Cusco (El Sagrario) 24-5-1846)
x ...
7. Juliana Sinchirocca (Rocca) ~ San Jerónimo 28-11-1858 + San Jerónimo 6-5-1885
Bisabuelos
8. Marcelo Atayupanqui * ca. 1832; Noble del ayllu Aucaylli
x San Jerónimo 13-8-1857
9. Felipa Vereras * ca. 1837; Noble del ayllu Sucso
10. Alejandro Orccohuarancca * … + ca. 1870
x …
11. Isidora Ninantay * …
12. posiblemente Pedro Pachacuti * …
x Cusco (El Sagrario) 21-8-1839
13. posiblemente Petrona Rozas * …
14. Apolinar Sinchirocca (Rocca) * ca. 1815 + …; Noble del ayllu Sucso
x San Jerónimo 25-2-1843
15. Juana Ambur * …; Española; xI … Francisco Gallegos * …
Tatarabuelos
16. Geronimo Atayupanqui ~ San Jerónimo 30-9-1791 (padrino Don Simon Tisoc Sayre Tupa Ynga, Cacique principal del ayllu Sucso en San Jerónimo y San Sebastián); Noble del ayllu Aucaylli; Hijo de Asencio A. y Asencia Culpas
x San Jerónimo 16-2-1816
17. Angela Ramos * ca. 1796; Noble del ayllu Aucaylli; Hija de Lucas R., Noble del ayllu Aucaylli, y Paula Sinchirocca/Rocca, Noble del ayllu Sucso
18. Francisco Vereras * …; Noble del ayllu Sucso
x …
19. Manuela Rocca * …; Noble del ayllu Sucso
20. Ramón Orccohuarancca * … + …; Hijo de
x …
21. Andrea Vereras * ca. 1810 + … (testamento 28-12-1890); Noble del ayllu Sucso; Hija de Francisco V., Noble del ayllu Sucso, y Ines Luque
22.
x
23.
24. posiblemente Pedro Pachacuti * …
x …
25. posiblemente Tomasa Estrada * …
26. posiblemente Francisco Rozas * …
x …
27. posiblemente Tomasa Salas * …
28. Ignacio Sinchirocca (Rocca) * ca. 1780; Noble del ayllu Sucso, Elector del Cabildo de los Indios Nobles de Cusco en 1824; Hijo de Lorenzo S., Noble del ayllu Sucso, Alférez Real de Indios Nobles en 1805, y Tomasa Guambotupa
xI San Jerónimo 28-1-1808
29. Vicencia Atayupanqui * ca. 1790 + antes 14-10-1830; Noble del ayllu Aucaylli; Hija de Vicente A., Noble del ayllu Aucaylli, y Juana Vereras, Noble del ayllu Sucso
30. Mariano Ambur * …
x ...
31. Maria Rondón * …
Fuentes:
Libros Parroquiales de San Jerónimo y El Sagrario de Cusco
Protocolos Notariales, El Comercio, www.dinastiasperubolivia.blogspot.com

VÍDEO
   


Anuncios:

1 comentario :

Paul Tavera dijo...

que bueno q esta ultima descendiente de Pachacutec, haya recibido ese -no importa mucho-, sencillo homenaje, acaso importe mas el cariño de la gente. Es todo una mamacona (como dice Nivardo)en pleno siglo XXI, bella y orgullosa, cuantos libros no se hubieran escrito de escucharla dia a dia.