18 ene. 2015

HISTORIA: La estatua de Francisco Pizarro que nadie quiere ver


La estatua del dizque conquistador, que en años anteriores estaba en la Plaza mayor de Lima, hoy, en solitario, terminó en el más absoluto ostracismo.

En un inicio estaba frente a la catedral en la Plaza Mayor, pero algunos y, con mucha razón , lo consideraban una ofensa a la memoria de los peruanos, desde entonces fue una estatua errante, hasta que al final se quedó a un extremo de la ciudad de Lima en el más completo olvido.

Era el cuarto centenario de Lima, el 18 de enero de 1935, y la ciudad y sus vecinos fueron testigos del develamiento del monumento a su fundador español Francisco Pizarro. Gobernaba el país el general Óscar R. Benavides y el alcalde de Lima era Luis Gallo Porras.
La estatua ecuestre de bronce se abrió paso y se ubicó nada menos que en el atrio de la Catedral limeña. Hecha por el escultor neoyorquino Charles Cary Rumsey, la esposa de este la donó a la Ciudad de los Reyes. Se mantuvo allí solo hasta julio de 1952, en que fue trasladada al lado del Palacio de Gobierno, en la plaza que llevó su nombre.
Una inmensa grúa hizo la tarea de llevársela alrededor de la Plaza de Armas hasta su punto final: en esa recordada esquina donde se mantuvo hasta abril del 2003. En ese lapso, sin embargo, hubo otros intentos de traslado: uno a Palacio de Gobierno y otro al Rímac.
Pero solo ese 2003 terminó en un terreno del Setame municipal, muy cerca de la Plaza de Acho en el Rímac. Ante protestas de especialistas la efigie fue rescatada, siendo traslada el 19 de octubre del 2004 al nuevo Parque de la Muralla, a orillas de río Hablador. Desde ese lugar, lejos de la céntrica Plaza de Armas, ya no luce altivo como antes; fácilmente pasa desapercibido por los otros atractivos del parque. Al parecer este sería la parada final de su larga cabalgata.
Hoy ya no es protagonista en ninguna plaza. La estatua del dizque conquistador, en solitario, terminó en el más absoluto ostracismo. 
Fuente: www,elcomercio.pe
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