14 feb. 2015

HISTORIA: Según Cerrón Palomino el aymara y el quechua son de origen del centro del Perú


En nutrido evento académico, que se desarrolló en el Teatro Municipal de Puno, reconocido lingüista dio a conocer sus teorías.

Por Humberto Ccopa
Evento se vio colmado de participantes, al que también asistió el alcalde de Puno Iván Flores Quispe, que le condecoró con la Medalla de la Ciudad al gran maestro Cerrón Palomino, en mérito a su aporte a la cultura puneña.
Durante su disertación, el reconocido lingüista huancaíno, puso en claro que el quechua no es de origen del Cusco, sino en la sierra centro-andina. Ni el aymara del Altiplano como se creía, sino en la costa y en la sierra centro-andina.
“Son falacias demostradas por los lingüistas hace 50 años, con hechos y evidencias, no solo con apasionamientos. Es más difícil probar que el quechua se haya originado en cusco, ni el aymara en Bolivia”, aseguró Cerrón Palomino.
Sustentó su tesis en base a las investigaciones lingüísticas realizadas, indicando que el aymara fue la primera lengua que llegó al altiplano y luego el quechua, expandiéndose luego entre los actuales territorios de Perú y Bolivia, además de Chile y Argentina.
Del mismo modo, explicó que los incas hablaron el aymara hasta el siglo XV e hicieron sus cortes en el centro del mundo considerado como el “Taipe Cala”, hito central de piedra o sea el Tiahuanaco.
Cerrón, también considera que el puquina ha sido el predecesor del aymara y quechua, y era la lengua que se hablaba en el altiplano junto al uro, el habla del Tiahuanaco. La lengua oficial de los incas míticos procedentes del Titicaca era la lengua tiahuanaquense.
Su suposición está basada en las crónicas de Inca Garcilaso y otros cronistas, que aseguran que el puquina dio origen a las lenguas quechua y aymara, se trata de una tribu que habitaba en los alrededores del lago Titicaca.

FALACIAS HISTÓRICAS
El papel del puquina en la génesis y el desarrollo del imperio incaico, se sustenta en seis tipos de nombres correspondientes a nombres propios: de divinidades, de personajes míticos, de epítetos reales, de incas, instituciones y topónimos.
Con esas evidencias, Cerrón Palomino, se contrapone a los argumentos chauvinistas, de decir que el aymara es de Bolivia, o el quechua sea de Cusco, al que llama una separación artificial que enarboló Riva Agüero, en decir; que Perú es Quechua y Bolivia aymara.
“Esas alegaciones no tienen sustento, se sustentan solo en la creencia y en el sentimiento, en la cognición popular que se ha aprendido en la escuela”, comentó; además indicó que hay la necesidad de refundar la historia del Perú, con aportes lingüísticos que viene a ser una disciplina científica.
Incidió, que mientras no se tenga una reflexión histórica pasada, siempre estaremos en ese problema. La historia que aprendimos desde la escuela hasta la universidad, es una historia distorsionada, fundada desde la base del desconocimiento de la realidad prehispánica.

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