23 abr. 2015

GASTRONOMÍA: El Tocosh, la milenaria penicilina natural de los Andes


El tocosh, producto de conserva preparado a partir de la papa andina data de la época pre inca, y por sus beneficios nutricionales y medicinales se la conoce como la "penicilina natural del Perú".


"El tocosh es una creación nuestra, es una biotecnología que hemos heredado de nuestros antepasados", señala el doctor Alberto Salazar Granara, integrante del Centro de Investigación de Medicina Tradicional y Farmacología.
El tocosh es bueno para el sistema inmunológico y el tratamiento de problemas gastrointestinales, osteoporosis, afecciones respiratorias y otras enfermedades. Este tesoro natural de Perú aporta grandes cantidades de carbohidratos y también aceites polisaturados buenos para la salud.


El olor penetrante de la "penicilina natural del Perú" se debe al proceso de fermentación de la papa, que es colocada durante unos 6 meses en un pozo profundo de entre 2 y 6 metros cerca de un riachuelo. El médico explicó que gracias a la fermentación se genera la presencia de "antibióticos naturales".
El tocosh contiene alcaloides, aminoácidos y es un antimicrobiano natural. Al fortalecer el sistema inmunológico ayuda a tener una mejor salud. Se recomienda para el tratamiento de las ulceras estomacales, diluyendo una cuchara de harina en un vaso de agua fría.
Para la gastritis solo hay que diluir una cuchara de harina de tocosh en un vaso de agua fría. Es muy bueno para prevenir la osteoporosis; es muy recomendado para aliviar las hemorroides y las afecciones renales.

Puede usarse también para aliviar las afecciones respiratorias como faringitis, bronquitis, el asma. Actúa como desinflamante natural muy eficaz en ciertas zonas como la próstata; mejora la digestión incrementando la flora intestinal.
Su harina puede usarse además para proporcionar calor corporal agregando una cucharada de harina en un vaso de agua y endulzando con miel y resulta muy buena como cicatrizante de heridas.
El dato
Una forma de atenuar la amargura del tocosh es haciendo mazamorra con canela, clavo y azúcar. Debido a su penetrante do olor y sabor, es que esta maravilla de la sierra peruana no tiene mucha aceptación, pero en los andes (principalmente en Áncash, Junín y Huánuco) es más aprovechado.
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