21 mar. 2016

ARQUEOLOGÍA: Conozca al perro pastor del Perú precolombino


Un hallazgo arqueológico demostró que los antiguos peruanos amaron a sus perros más allá de la vida ya que los enterraban con privilegios propios de los nobles junto con sus pertenencias en cementerios para humanos.

En la costa sur del país, una antropóloga y una documentalista hallaron los restos de lo que sería una raza de perro pastor de llamas que no solo fue parte importante de la estructura social de los antiguos peruanos, sino que recibió un trato especial después de su muerte.
Se trata del perro pastor peruano conocido por los arqueólogos como el "perro de Chiribaya", cultura que prosperó en la costa sur del Perú y que enterraba a sus mascotas con todos los honores de un fiel amigo y compañero de trabajo.

El perro pastor del Perú precolombino
El conocido perro peruano sin pelo en uno de los emblemas de nuestro país. No obstante, según el investigador Duccio Bonavia, en la época incaica los cronistas describieron hasta seis diferentes tipos de canes.
Uno de ellos es el pastor Chiribaya, un perro cuyos restos momificados fueron descubiertos por la doctora Sonia Guillén, en la zona de Ilo, Moquegua, a comienzos de los años 90.
Rompiendo todo esquema, estos animales fueron descubiertos en un cementerio para perros. No se conoce nada parecido en nuestro país, ni se tiene noticias sobre otros lugares del mundo donde existan sitios antiguos destinados exclusivamente para el entierro de los canes; aunque recientemente se han hallado en Pachacámac y en el Parque de las Leyendas antiguos entierros similares pero junto a humanos.
Las investigaciones arqueológicas realizadas en Ilo, por el Centro Mallqui, han puesto al descubierto que los antiguos Chiribaya que poblaron este estrecho valle hace mil años también se dedicaron a la ganadería de llamas y alpacas. Para esta productiva actividad económica contaban con la ayuda de perros pastores.
A su muerte, estos fieles compañeros recibían un trato especial para su viaje al otro mundo. Eran envueltos en telas y acompañados de comida a modo de ofrendas en sus tumbas. Esto refleja el aprecio que tenían.
Los animales encontrados son muy distintos del perro peruano sin pelo. Los pastores Chiribaya tienen abundante pelaje, orejas semi caídas, el hocico fuerte y cabeza similar al del pastor ovejero o alemán. Sus 'patas de liebre' y el hecho de ser más largos que altos le dan características de trotador. Los especialistas están convencidos que fue un perro de trabajo dedicado al pastoreo de llamas y otros camélidos, en el seno de la cultura Chiribaya.
Hoy, los estudios anatómicos y genéticos pérmiten afirmar que el perro pastor Chiribaya está aún entre nosotros esperando que su linaje sea recuperado y vuelva a ocupar el lugar que tuvo en la antigüedad.
Momias de los perros Chiribaya se pueden apreciar en el Museo Chiribaya en el distrito de El Algarrobal, en Ilo, el cual también ofrece una visión de la gente que se estableció en esta zona y llegó a desarrollar una importante cultura.
Vía PERÚ Milenario
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3 comentarios :

skyblue hiroshima dijo...

Maravilloso hallazgo ... publiquen avances sobre el tema.

Anónimo dijo...

..de verdad, siempre me decía ¿de donde vienen estas razas de perros que llamamos chuscos?....y con este hallazgo se prueba que entre los fieles "chusquitos" aún están los descendientes de los antiguos perros pre colombinos.....me alegra.

frank baquerizo dijo...

ahi afirman que no oexiste otro lugar que no sea moquegua en donde hay cementerio de perros y obvian a pachacamac, bueno le pediria que completen su informacion!! soy arqueologo