24 abr. 2016

ARQUEOLOGÍA: Walter Alva busca los orígenes de la enigmática cultura Mochica


Hace unos meses un grupo de arqueólogos dirigidos por Alba descubrió un templo decorado con unos treinta dibujos en la región norteña de Lambayeque. El hallazgo se realizó dentro del contexto de una investigación que se está desarrollando para buscar los orígenes de esta misteriosa cultura.

La cultura Mochica, considerada como una de las más complejas y desarrolladas del antiguo Perú, se desarrolló entre los años 100 y 700 d. C. en el valle del río Moche. Esta zona se encuentra en la actual provincia de Trujillo, en el departamento de La Libertad, aunque luego los mochicas se expandieron por otras zonas.
La sociedad Mochica estaba fuertemente segmentada, ya que se constituía en señoríos regidos por unas autoridades religioso-militares, como el famoso Señor de Sipán hallado en 1987 por el arqueólogo peruano Walter Alba.

Los Mochicas se caracterizaron también por contar con unos vastos conocimientos en ingeniería hidráulica, como se observa en sus fantásticos canales de riego; por su dominio de las técnicas del cobre para elaborar armas, herramientas u ornamentos; y por la calidad de sus piezas cerámicas.
Hace unos meses, según informó EFE, un grupo de arqueólogos dirigidos por Alba descubrió un templo decorado con unos treinta dibujos o grafitis en la zona de Mata Indio, entre los distritos de Zaña y Cayaltí, en la región norteña de Lambayeque. El hallazgo se realizó dentro del contexto de una investigación que se está desarrollando para buscar los orígenes de esta misteriosa cultura.
Los investigadores, según comentó Alba, no sólo se centraron en los grandes monumentos de la época clásica, sino que fueron analizados también los de tamaños menores situados en las zonas marginales. Allí se pudieron hallar algunos indicios de los orígenes de los primeros templos y palacios.
Según las primeras averiguaciones que se extrajeron de Mata Indio, en una primera etapa los pequeños templos conectaban los límites entre el valle y el desierto. El arqueólogo Edgar Bracamonte, que se encargaba del trabajo de campo, diferenció en el valle de Zaña una amplia secuencia de ocupaciones de todas las culturas existentes en la zona que iban desde el año 1500 a. C. hasta el 1400 d. C.
Bracamonte explicó que en esta zona hay templos mochicas de una fase más temprana decorados con una especie de grafitis blancos y amarillos con diferentes aspectos ideológicos y funcionales.
Se trata de un lugar extenso, de unas 2500 hectáreas, en el que se halló, además del templo, varias construcciones de piedra, algunos canales de riego y un cementerio. Lo interesante de este yacimiento es que se localizó en un lugar marginal del valle de Zaña, que linda con el desierto, y que probable se construyera para dominar esta zona.
Las decoraciones de los edificios contaban con una serie de grabados, por toda la fachada interior, muchos de los cuales tenían forma cruciforme y se alineaban con un sello ritual de arcilla. Se detectó que el lugar fue reocupado sucesivamente por las culturas Mochica, Lambayeque, Chimú e Inca.
Con el proyecto se pretendía entender mejor la cultura Mochica y, además de Mata Indio, se investigará los sitios de Bola de Oro, en la localidad de El Triunfo, en el valle de Lambayeque, y La Inmaculada, en el distrito de Pucalá.
Vía| José Antonio Cabezas Vigara
Imagen| Tumba y ajuar funerario del Señor de Sipan (Gobernante Moche)
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