25 abr. 2016

HISTORIA: El origen del nombre de Jauja


La fundación de Jauja se realizó bajo el nombre de "Santa Fe de Hatun Xauxa" utilizando la denominación quechua que los incas otorgaron a la localidad. ¿Pero que expresa tal término?

Jauja se fundó en dos momentos. En octubre de 1533 se realizó lo que se conoce como la fundación a medias, en una fecha aún no determinada. El 25 de abril del siguiente año, en 1534, se terminó la fundación. Esta ciudad, “la muy noble ciudad de Jauja”, fue una de las primeras fundadas por los españoles y a la que se le dio la categoría de capital de gobernación.
Jauja fue una de las primeras ciudades fundadas por los conquistadores españoles que llegaron al territorio inca.

1. El origen del nombre de Jauja: estado de la cuestión
Son varias las hipótesis e ideas que se han planteado y formulado sobre el origen del nombre de Jauja, las que a su vez han estado asociadas por lo general al significado del mismo nombre. La mayoría de estas versiones, las más difundidas en su época, han sido recogidas por Clodoaldo Alberto Espinosa Bravo, y son las que hasta ahora tienen aceptación en la colectividad; así como la que propuso Max Espinoza Galarza, también muy conocida y aceptada. Pasamos a revisarlas.
Espinosa Bravo recogió la versión de por lo menos siete autores que han escrito algo sobre el particular, la mayoría someramente, aunque es de lamentar que no cita las referencias de donde las ha extraído (Espinosa Bravo, 1964: 17 y ss.). Así presenta las afirmaciones de Mariano F. Paz Soldán, Rómulo Cúneo Vidal, Hildebrando Castro Pozo, Mons. Rubén Berroa, Luis E. Valcárcel, Juan E. Durand y Luis Piana. Destacaremos lo más importante de estos pareceres.
Para Paz Soldán, Xauxa es una corrupción de Huaca, que significa estar holgado, demasiado; o de Huacca, que es pelear, batallar; peleador o batallador.
En cambio para Cúneo Vidal, la clave es la palabra Sajsay, la que antiguamente era utilizada en la estructura filológica de los nombres de comarcas que querían dar a entender que eran densamente pobladas y primorosamente cultivadas. Xauxa habrían escrito los españoles de los primeros años, dando a la “X” sonido latino, y Jauja pronunciaron los historiadores más tarde que vinieron dando a “X” el valor arcaico español de la “J”.
Plaza de armas de Jauja.
Hildebrando Castro Pozo, opina que Jauja viene de Shausha, que significa abundancia.
Mons. Rubén Berroa afirma que Jauja ha podido ser en quechua Hauca, con “H” aspirada; pero los españoles no pudieron traducir con exactitud la aspiración, por lo que escribieron Xauxa, que en quechua quiere decir tranquilo, descansado. Entonces, el sonido de la “J” no se había introducido todavía en el idioma castellano. Cuando se introdujo la “J” en el idioma, se escribió Jatum Jauja, que traducido sería muy tranquilo.
Según Luis E. Valcárcel, la palabra original parece haber sido Sawa Sawa, que en quechua significa lomadas o conjunto de cerros. Valcárcel enfatiza el hecho de que es conocido el cambio de la “S” en “J” en toda el área del Chinchaysuyo, así Junín en vez de Sunín. Jauja sería, en consecuencia, Sausa y Sausa, a su vez Sawa Sawa. Agrega Valcárcel que la toponimia de Sawa Sawa corresponde a comarca con cerros múltiples, con lomadas, sin grandes eminencias ni cumbres, tal como es la configuración geográfica de Jauja.
Finalmente, Luis Piana afirma que Xauxa es propio del idioma de los xauxas, idioma que tiene sonidos de difícil pronunciación, dentilabiales y silbantes, único caso en el Perú. Así Xauxa debe pronunciarse con una complicada combinación de consonantes: shrraushrra, que según Piana, significa aleteo, el acto sexual de las aves, traducción que estaría de acuerdo con el origen totémico de dicho pueblo. Agrega que los españoles cuando no pudieron pronunciar ni escribir sonidos que no existen en el castellano hicieron uso de la “X”, y así es como escribieron México, Xauxa, Caxamarca, etc.
De otro lado tenemos la versión que diera a conocer Max Espinoza Galarza en su Topónimos Quechuas del Perú (1973), según la cual Jauja sería la confusión de Hauca, que en quechua significa descanso, holgado, apacible. Según Espinoza Galarza el nombre de Jauja deriva de Hauca por lo siguiente: La pronunciación de Hauca se hace aspirando la H en quechua, de donde resultaría una “J” inicial, muy suave por ser aspirada y se pronuncia Jauca, que significa lo anotado, es decir holganza, descanso, apacible, tranquilo. Finalmente, concluye Espinoza Galarza, los españoles lo hicieron Xauxa que, al final devino en Jauja (Espinoza Galarza, 1973: 50 y ss.).
Como vemos, los pareceres no necesariamente coinciden: Hauca, Haucca, Sajsay, Shausha, Sawa Sawa, y lo problemas del traslado de un idioma a otro.
Ahora bien, los planteamientos reseñados pueden ser agrupados de la siguiente manera. En primer lugar, y es el que más consenso presenta, es que Jauja es la corrupción de Hauca, que en quechua significa descansado, holgado, etc. (Paz Soldán, Mons. Berroa, Espinoza Galarza), es decir fue incorrectamente pronunciada por los españoles, sobre todo por la “H” aspirada. La versión de Castro Pozo también puede ser comprendida dentro de este grupo, en el sentido de que Jauja sería la corrupción de Shausha que significaría abundancia.
Una variante de este planteamiento es el de Luis Piana, que también aboga por la corrupción en la pronunciación, en este caso de shrraushrra, aunque el significado de esta palabra la asocia al origen totémico de Jauja, según su parecer.
La versión más distante de las mencionadas es la que presentó Luis E. Valcárcel, la toponimia de Sawa Sawa, basándose exclusivamente por coincidencias geográficas que cree encontrar en Jauja con el término en alusión.
Hay varias cosas a tener en cuenta sobre estas tesis. Fuera de la de Valcárcel y la de Piana, estas parten del supuesto de uno de los actuales significados de la palabra Jauja que encontramos en los diccionarios, al menos desde el siglo XIX, y es la que precisamente la define como un lugar apacible, o sobre todo lugar de holganza. En este caso, lo que debemos discutir es de donde viene este significado de Jauja como un lugar de holganza. A partir de ello discutiremos las tesis mencionadas y presentaremos nuestra consideración sobre el origen del nombre de Jauja.
La famosa laguna de paca.
2. El nombre de Jauja en las fuentes históricas
La historia de Jauja propiamente se remonta al siglo XV, cuando los incas establecieron el centro administrativo de Hatun Xauxa (aprox. en 1460). Si bien hay un proceso anterior y que corresponde a la expansión imperial Wari y el periodo de los señoríos regionales, para el tema que ahora nos ocupa basta con poner punto de partida la conquista de los Xauxa y los Huanca -grupos étnicos locales- por los Incas. Tras el sometimiento de los Xauxa y los Huanca, los Incas como dijimos establecieron el centro administrativo de Hatun Xauxa, que era una de las principales ciudades incas del Tahuantinsuyo, incluso se puede afirmar que era, después del Cusco naturalmente, la ciudad inca más importante. Hay varias cosas que permiten sostener este argumento, por ahora basta con decir la predilección que tuvo Huayna Cápac por esta ciudad, lo que le hizo construir una réplica del Coricancha, que posteriormente maravilló a los españoles.
Por esta razón es que cuando los españoles llegaron al valle, el nombre de Xauxa ya existía, de ello hay prueba en todas las crónicas que dicen algo de la región en estos años iniciales del virreinato, como el presunto Estete, Pedro Sancho, Pedro Pizarro. Por ejemplo este último dirá: “Estos naturales de Xauxa son dos parcialidades, unos que llaman Xauxa, y otros Huancas” (Citado en Rivera Martínez, s/f: 29). Pero las consideraciones más importantes vendrán del Inca Garcilaso de la Vega quien en su Comentarios Reales dice, al hablar sobre Jauja, “ (...) Sausa, que los españoles, corrompiendo dos letras, llaman Jauja, hermosísima provincia que tenía más de treinta mil vecinos, todos debajo de un nombre y misma generación y apellido, que es Huanca” (Garcilaso de la Vega, [1609] 1991: 349). Garcilaso, al establecer diferencias sobre la indumentaria de los habitantes del valle, agrega: “Los Xauxas traen unas fajas coloradas alrededor de las cabezas, de anchor de una mano; los Huancas las traen negras” (Ibíd.).
De acuerdo a esto, podemos sacar las siguientes conclusiones. En primer a la llegada de los españoles había claramente grupos diferenciados, los Xauxa y los Huanca, aunque todos fueron llamados de manera genérica como huancas, confusión que persiste hasta la actualidad. Ello se explica porque durante el intermedio tardío, los llamados Huancas fueron un señorío, no un reino como generalmente se acepta, es decir no había unidad política, pero si unidad cultural, eran diferentes ayllus con jefes guerreros que se confederaban en tiempos de guerra, pero que tenían fuertes disputas entre ellos mismos, principalmente por el acceso a los recurso, en este caso tierras. Hasta durante la dominación Inca duraban estos líos, por lo que los Incas deciden dividir el valle en tres parcialidades: Hanan Huanca, Lurin Huanca y Hatun Xauxa. Se deduce que tanto Hanan Huanca y Lurin Huanca fueron llamados Huancas y Hatun Xauxa como los Xauxas.
Ahora, me parece perfectamente sostenible lo dicho por Garcilaso, que los españoles corrompieron Xauxa por Jauja, y ello lo observamos en casi todo los documentos sobre todo administrativos, donde el primer cambio fue de Jauxa y posteriormente Jauja, es de resaltar que ello inclusive lo vemos en documentación de los siglos XVII y XVIII.
El conquistador español al llegar al Tahuantinsuyo, tenía en su imaginación la idea del País de la Cucaña, un país imaginario donde los ríos eran de leche, las paredes de oro y cosas por el estilo. En realidad esta idea era común a la época medieval y correspondería a un estudio aparte su disquisición sobre todo al tema de las utopías en la historia. Lo que nos interesa de ello, es que los españoles relacionaron esta idea de su imaginario con la Hatun Xauxa de los Incas, lo cual es comprensible, sobre todo si tenemos presente que Hatun Xauxa es la primera ciudad en Tierra Firme con las características más próximas al Dorado, desde la llegada de Colón que veían lo españoles; además del ansia que tenían por el oro desde que emprendieron el viaje de Cajamarca al Cusco y lo inhóspito de los Andes, Hatun Xauxa simplemente los maravilló.
Debido a esos avatares que son tan propias de la historia, y a pesar de que el Cusco y Pachacamac eran en cuanto a oro más ricas que Hatun Xauxa, fue ella la que paso a la posteridad como sinónimo de riqueza ilimitada, pero ahora como Jauja. En España se creó, como sabemos, la leyenda de Jauja o del País de Jauja e Isla de Jauja, un lugar donde pagan por descansar y castigan por trabajar, con árboles de buñuelos, paredes de chocolate, ríos de leche, etc., sobre todo a partir de las composiciones del hombre de teatro Lope de Rueda, cuyo estudio abarcaría más líneas de las que ahora nos permite esta publicación.
Bien, concluyamos. Esta conceptualización de Jauja como un lugar de riqueza ilimitada, se vinculó a otro que era una consecuencia del mismo, es decir holganza, de ahí que Jauja en una de sus significaciones actuales sea, precisamente, holganza. Los autores reseñados al comienzo, que sustentan su análisis en que Jauja como una derivación del quechua Hauca, están, pues, equivocados. Como hemos visto, propiamente es una derivación de Xauxa, que por ahora no intentaremos explicar de dónde los Incas lo tomaron o si existía tal nombre con anterioridad.
Todas estas versiones son locales es decir se basan en el idioma nativo local muchas veces chauvinista lo cual no es posible desde mi punto de vista porque no se pronunciarían igual es decir Xauxa es una palabra castellanizada, ahora es más probable que ese término ya la hubieran escuchado en la península ibérica , que luego se hizo famosa acá es otra cosa.
Fuente: este artículo fue publicado en www.mackoleiva.blogspot.pe
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