16 abr. 2016

PERUANOS ILUSTRES: José Carlos Mariátegui, el gran Amauta


Es considerado como uno de los pensadores más universales producidos por el Perú en el siglo XX

Nació en Moquegua el 14 de junio de 1894. Sus padres fueron María Amalia La Chira Ballejos y el vasco Francisco Javier Mariátegui Requejo. Tuvo varios hermanos de los cuales sobrevivieron sólo dos: Guillermina y Julio César. Abandonados por el padre se ven obligados a buscar mejor fortuna en Lima. En 1899, sin embargo, la familia se traslada a Huacho.


En 1902, tras un accidente en la escuela, es internado en la Maisón de Santé, de la Capital. Esto marcará el principio de su enfermedad en la pierna izquierda. Apenas pudo cursar estudios primarios. En 1909, a los 14 años, ingresó a trabajar al diario La Prensa, primero como alcanzarrejones, y luego como ayudante de linotipista. A pesar de no haber culminado sus estudios escolares, Mariátegui llegó a formarse en periodismo y a partir de 1914 trabajó como redactor en el periódico La Prensa y colaboró con la revista Mundo Limeño entre otras. Pero es en Colonida y El Tiempo en 1916 donde afirmaría su personalidad en esta primera etapa de su itinerario vital. Cultivó varios géneros literarios. En 1918 colabora con el diario Nuestra Época donde critica la estructura social vigente. En 1919 creó el diario La Razón desde donde apoyó la reforma universitaria y las luchas obreras. Critica al presidente Augusto B. Leguía y se vuelve la voz de los obreros al fundar la Federación Obrera Regional Peruana.
Viajó por Europa gracias a una beca que le fue entregada por el gobierno de Leguía como una forma encubierta de deportación. Viaja por Francia, Alemania, Austria e Italia. En Italia se casa con Anna Chiappe. Estuvo presente durante la ocupación de las fábricas en Turín, así como en el Congresos del Partido Socialista Italiano, en enero de 1921, donde se produce la escisión histórica y se conforma el Partido Comunista Italiano. Durante su estadía en Italia asume el marxismo como método de estudio. Cuando sale de Italia, Musolini estaba a punto de tomar el poder. En sus escritos de este periodo, constata que el fascismo es una respuesta de la burguesía a una crisis social profunda, que se apela a las masas y se apoya en un culto a la violencia. Según su análisis, la victoria del fascismo es el precio que un país debe pagar por las contradicciones de la izquierda.
El 17 de marzo de 1923 regresa a Lima, comienza a escribir artículos acerca de la situación social en Europa y a estudiar la sociedad peruana desde un enfoque marxista. También retoma el contacto con Víctor Raúl Haya de la Torre, futuro líder del APRA. En octubre de 1923 Haya viaja a México en calidad de exiliado, dejándole a Mariátegui la dirección de la revista Claridad, cuyo quinto número fue dedicado a Lenin. Durante ese periodo también se convirtió en profesor de la Universidad Popular González Prada.
En 1924, debido a una antigua lesión, debió amputarse la pierna. En septiembre de 1926 funda la revista Amauta (Del quechua hamaut'a, que significa sabio o maestro), donde publicó algunos artículos que pasarían luego a formar parte de su obra cumbre 7 Ensayos de Interpretación de la Realidad Peruana, publicada en 1928. Algunos de sus artículos serían publicados en el diario El Perú dirigido por el controvertido intelectual cajamarquino Nazario Chávez Aliaga con quien compartía muchas de sus ideas. La revista estaría destinada a convertirse en expresión de un socialismo incluyente, de la cultura peruana y de toda América Latina en general. Pluralista por esencia, esta publicación acogió a las voces más diversas, sin importar credo político ni origen social. Prueba de ello lo dan las distintas contribuciones de pensadores e intelectuales tan sobresalientes en su tiempo como José María Eguren, Martín Adán, Luis Alberto Sánchez, entre otros distinguidos escritores.
Fue puesto en prisión en 1927 durante el proceso contra los comunistas, pero luego le dieron arresto domiciliario.

En 1928 rompe con el APRA del líder Víctor Raúl Haya de la Torre y funda el Partido Socialista Peruano. Este partido se consolidó en octubre de ese año y Mariátegui se convertirá en su Secretario General (Luego de su muerte el partido cambiará de nombre y se llamará Partido Comunista del Perú). Durante el mismo periodo, funda la revista proletaria Labor. Ese año se publican los 7 ensayos...'. La obra es considerada como el primer texto dedicado al análisis de la sociedad latinoamericana. Al año siguiente, 1929 funda la Confederación General de Trabajadores del Perú. Finalmente fallece el 16 de abril de 1930, casi en vísperas de su esperado viaje para radicar en Buenos Aires, debido a complicaciones ligadas a la amputación de su pierna.
Su labor política en defensa del sindicalismo y el proletariado es muy importante, así como su innovador pensamiento político para la época. De hecho el gran Amauta (como también se le conoce) es considerado como uno de los primeros científicos sociales del continente americano y uno de los más importantes del siglo XX.
A fines de marzo de 1930, fue internado en un hospital por complicaciones derivadas de su pierna enferma. Al agravarse, falleció el 16 de abril de 1930. Muere en su casa por no poder caminar, ya que perdió las dos piernas. Fue enterrado en el Cementerio Presbítero Matías Maestro de Lima bajo una gran roca, al igual que su compañero de polémicas Víctor Raúl Haya de la Torre.
Apuntes autobiográficos*
"Aunque soy un escritor muy poco autobiográfico, le daré yo mismo algunos datos sumarios. Nací el 95. A los 14 años entré de alcanza-rejones en periódico. Hasta 1919 trabajé en el diarismo, primero en "La Prensa", luego en "El Tiempo", finalmente en "La Razón". En este último diario patrocinamos la reforma universitaria. Desde 1918, nauseado de política criolla me orienté resueltamente hacia el socialismo, rompiendo con mis primeros tanteos de literato inficionado de decadentismo y bizantinismo finiseculares, en pleno apogeo. De fines de 1919 a mediados de 1923 viajé por Europa. Residí más de dos años en Italia, donde desposé una mujer y algunas ideas. Anduve por Francia, Alemania, Austria y otros países. Mi mujer y mi hijo me impidieron llegar a Rusia. Desde Europa me concerté con algunos peruanos para la acción socialista. Mis artículos de esa época señalan estas estaciones de mi orientación socialista. A mi vuelta al Perú, en 1923, en reportajes, conferencias en la Federación de Estudiantes, en la Universidad Popular, artículos, etc., expliqué la situación europea e inicié mi trabajo de investigación de la realidad nacional, conforme al método marxista. En 1924 estuve, como ya lo he contado, a punto de perder la vida. Perdí una pierna y me quedé muy delicado. Habría seguramente ya curado del todo con una existencia reposada. Pero ni mi pobreza ni mi inquietud espiritual me lo consienten. No he publicado más libros que el que Ud. conoce. Tengo listos dos y en proyecto otros dos. He aquí mi vida en pocas palabras. No creo que valga la pena hacerla notoria; pero no puedo rehusarle los datos que Ud. me pide. Me olvidaba: soy un autodidacta. Me matriculé una vez en letras en Lima, pero con el solo interés de seguir el curso de latín de un agustino erudito. Y en Europa frecuenté algunos cursos libremente, pero sin decidirme nunca a perder mi carácter extrauniversitario y tal vez, si hasta anti universitario. En 1925 la Federación de Estudiantes me propuso a la Universidad como catedrático en la materia de mi competencia; pero la mala voluntad del Rector y, seguramente, mi estado de salud, frustraron esta iniciativa."
* De la carta de fecha 10 de enero de 1927, enviada por José Carlos Mariátegui al escritor Enrique Espinoza (Samuel Glusberg), director de la revista La Vida Literaria, editada en Buenos Aires. Se publicó la carta en su número del mes de mayo de 1930, en homenaje a Mariátegui, en la Contra carátula de 7 Ensayos… y en José Carlos Mariátegui / Correspondencia.
La carta está fechada el 10 de enero de 1927, pero se trata de un lapsus, porque según las evidencias es respuesta a la carta del 1º de noviembre.
Fuente: www.mariategui.eu
VÍDEO: Biografía completa de José Carlos Mareategui.
   

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