15 may. 2016

SITIOS ARQUEOLÓGICOS: El Santuario de Pachacamac


Pachacamac fue el principal santuario de la costa central durante más de mil años. Sus templos eran visitados por multitudes de peregrinos, habitantes de todos los andes en busca de soluciones a sus problemas o respuestas a sus dudas.

Pachacamac fue el principal santuario de la costa central durante más de mil años. Sus templos eran visitados por multitudes de peregrinos en ocasión de los grandes rituales andinos, pues Pachacamac era un acertado oráculo capaz de predecir el futuro y controlar los movimientos de la tierra. Al santuario de Pachacamac acudían también habitantes de todos los Andes en busca de soluciones a sus problemas o respuestas a sus dudas.

Los antiguos peruanos creían que un solo movimiento de su cabeza ocasionaría terremotos. No se le podía mirar directamente a los ojos, e incluso sus sacerdotes ingresaban al recinto de espaldas. El culto a Pachacamac era el centro de toda religión costeña.
Origen y significado de la palabra Pachacamac
Las referencias ofrecidas por los cronistas dejan entrever que el nombre primigenio de la divinidad-oráculo y del sitio de Pachacamac era Irma, lchmay o Ichimay de acuerdo a Alberto Bueno.
Sobre el particular el cronista Fernando Santillán (1562) informa que la guaca reveló a Topa Inga "que su nombre era Pachacama" por lo que en adelante "se le mudó el nombre del dicho valle de Irma y le quedó Pachacama".
El autor de los comentarios propone que las denominaciones Irma e lchmay derivan acaso de Vichama o Víchma, nombre de un personaje mítico relacionado con Pachacamac y del que hacen referencia los mitos de Huarochírí popularizados por Francisco de Avila.
Etimológicamente, según Garcilaso, Pachacamac se compone de pacha (mundo) y de camac (animar), agregando el cronista que en el "lenguaje del Perú no hay otro nombre para nombrar a Dios".
Hay quienes sostienen que la palabra Pachacamac significa “alma de la tierra, el que anima el mundo”, aunque se dice que Pachacamac, también significa “aquel que crea y ordena el universo”.
Plano del Santuario de Pachacamac.
Historia del Santuario
El santuario está ubicado en el valle de Lurín, el la actual departamento de Lima, Perú, el cual constituye el marco territorial de su emplazamiento y en cuyas márgenes se  asentaron, desde hace tres mil años, una serie de pueblos aprovechando sus aguas. Las primeras ocupaciones datan del periodo Arcaico (5000 a.C.); luego, en el periodo Formativo (1800 a.C. – 200 a.C.) destacan Mina Perdida, Cardal y Manchay; en el Formativo Tardío (200 a.C. – 200 d.C.) se distinguen diversos estilos locales tales como Tablada de Lurín y Villa El Salvador.
A partir de los datos arqueológicos proporcionados por las investigaciones, sabemos que la ocupación del Santuario Arqueológico de Pachacamac se inició en el Formativo Tardío, pues en las pampas ubicadas frente a la zona monumental se encuentra un cementerio correspondiente a pobladores que probablemente vivían dedicados a la pesca, la agricultura y a la explotación de las lomas. Su cerámica, denominada estilo El Panel, incluye botellas escultóricas en forma de aves y felinos. Estos antiguos pobladores destacaron también en la confección de artefactos de cobre.
En el santuario de Pachacamac se exterioriza la impronta
 del estilo arquitectónico incaico.
Aun antes de la presencia Tiahuanaco-Huari se levantaban en el lugar una o más construcciones de adobes pequeños, que son típicos de la arquitectura de los valles costeños del departamento de Lima en la etapa que sigue al periodo de formación plena de la civilización ancestral peruana, caracterizado por el arte denominado "chavín" que se esparció por amplios espacios del Perú antiguo.
Estas primeras muestras arquitectónicas de Pachacamac deben, por consiguiente, remontarse a la primera mitad del primer milenio después de Cristo.
En el periodo de los Desarrollos Regionales (200-600 d.C.) se desarrolló la cultura Lima que se distribuye en la costa central en los valles contiguos de Chancay, Chillón, Rímac y Lurín. La construcción del santuario se inició en este periodo, siendo Pachacamac el centro más importante del valle de Lurín. En ese entonces se construyeron tanto el Templo Viejo, una imponente mole hecha con adobitos formando paneles con técnica de “librero”, como el Conjunto de Adobes Lima “Adobitos”.
Desde el 600 al 1100 d.C. se concentran evidencias del imperio Wari en Pachacamac. El apogeo del oráculo de Pachacamac ocurrió precisamente durante el periodo Horizonte Medio - Wari, al transformarse en un centro religioso que atraía gran cantidad de peregrinos  alcanzando  un primer esplendor panandino. De esta época data un extenso cementerio, excavado por Max Uhle en 1896, que se encuentra al pie y por debajo del Templo de Pachacamac, así como una serie de ofrendas de cerámica halladas en la zona.
Hacia 1100 d.C., los Ychma establecieron su centro de poder en Pachacamac, con una serie de asentamientos habitacionales y administrativos que incluyen pirámides con rampa, entre otros, sobresaliendo Tijerales, Quebrada Golondrina, Pacae Redondo y Panquilma, en el valle de Lurín. En 1470 los Incas habían establecido en Pachacamac una importante capital provincial donde destacaban edificaciones como el Templo del Sol y el Acllawasi, entre otros. A la importancia religiosa de Pachacamac se sumó su funcionamiento como uno de los principales centros administrativos de la costa durante este periodo.
Antiguo pasaje por donde ingresaban los peregrinos.
Estas estructuras eran las que todavía lucían poderosas en 1533 al llegar al lugar los españoles.
A  la llegada de los españoles, en 1533, Pachacamac era el santuario más importante de la costa, tal como lo aseguran los relatos de los cronistas. El abandono del santuario de Pachacamac data de la época de la Colonia. Con el paso del tiempo, destacados investigadores como Max Uhle, Julio C. Tello, Arturo Jiménez Borja, entre otros, han aportado importantes investigaciones para entender el santuario.
Según el cronista Miguel de Estete (1533) a Pachacamac acudían en peregrinación gente de sitios tan lejanos como Tacamez, en la costa del Ecuador, portando sus ofrendas de "oro y plata y ropa desde trescientas leguas o más". Durante el periodo incaico de Pachacamac los cuzqueños decidieron conservar el viejo culto a la divinidad-oráculo, pero implantaron a su lado también el culto al Sol.
Por eso levantaron después de 1450 un templo en su honor, y otro dedicado a la Luna donde moraban arilos o mujeres escogidas para el culto.
Ídolo de Pachacamac
Estete describe la imagen del "ídolo" principal que hallaron los españoles en Pachacamac como la de "un madero hincado en la tierra con una figura de hombre hecha en la cabeza de él, mal tallada y mal formada".
Replica del ídolo de Pachacamac.
Esta caracterización podría, en términos generales, extenderse a la vara de 2,35 m de largo y tallada en su sector superior con dos personajes sobrenaturales relacionados al culto del sustento, ubicada en 1938 por Alberto Giesecke durante las obras arqueológicas que ejecutó en el lugar.
Pero la talla Giesecke, que en la actualidad exhibe el museo de Pachacamac, es sólo una de las varías imágenes del dios Pachacamac si nos atenemos a la información de Miguel de Estete, que refiere: "por todas las calles de este pueblo, y las puertas principales (...) tienen muchos idolos de palo, y los adoran (...)." Por otra parte, como comentan los cronistas, la talla confiscada por los españoles en 1 533 fue destrozada en el acto.
Hermoso acabado en los interiores del santuario.
Datos
-Actualmente, el Ministerio de Cultura, continúa desarrollando una serie de trabajos de investigación y conservación para contribuir al conocimiento y difusión de tan importante patrimonio arqueológico.
-Curaca Taurichumpi
Taurichumpí es el nombre del curaca de Pachacamac que residía en este sector en tiempos de la invasión española y estaba encargado de la administración seglar, cuando precisamente se aposentaron ahí, en 1533, Hernando Pizarro y su pequeña hueste.
-El santuario de la Pachamama fue sometido a obras de restauración, primero por Alberto Giesecke en 1938 y luego por J. C. Tello en 1940. El movimiento sísmico de 1940 y temblores posteriores causaron serios estragos en sus volúmenes.
-Las terrazas de esta construcción tenían originalmente sus paredes pintadas. Estaban coloreadas de rojo y algunos sectores presentaban policromías de figuras que retrataban animales y plantas pintados con tierras rosadas, amarillas y azul verdosas.
Fuentes: www.peruturismo.com – www.pachacamac.cultura.pe
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