15 jul. 2016

CULTURA: El significado de la hoja de coca para el hombre andino


Frente a tanta desinformación, especialmente a nivel internacional, con respecto a la hoja de coca, es preciso informar sobre su verdadero significado e importancia para los pueblos andinos.

Qué función cumple esta planta en la vida de los campesinos andinos y cómo afecta la cocaína su modo de vivir.
Erik Sichra*
“Tenemos que entender la hoja de coca y su principal alcaloide (la cocaína) para entender la cruzada en toda sus dimensiones. La planta original se ha integrado plenamente en la cultura andina desde hace milenios; sin embargo, en un breve siglo y medio de consumo de cocaína, su reputación ha pasado de ser una panacea a algo que es “malo”. En su caída, la cocaína se ha llevado irrevocablemente consigo a la hoja de coca”.

I. La hoja de coca
1) ¿Qué es?
El término coca deriva de la lengua indígena aymara “khoka”, que significa árbol. Este arbusto, originario de la región de los Andes, en Sudamérica, se encuentra principalmente en los países de Perú, Bolivia, Ecuador y Colombia. Se cultiva en condiciones climáticas estables de tierras cálidas y húmedas, a una temperatura de aproximadamente 18 grados (Mortimer et al. 2009: 56) y a una altura de entre los 400 y 2,000 msnm.
El árbol de la coca, puede llegar a tener una altura de hasta 2,5 m., y consiste de tallos leñosos y hojas pequeñas, de color verde intenso y de forma elipsoidal. La coca se cosecha en distinto número de veces por año dependiendo de la región en la que se encuentre. Una misma planta de coca puede llegar a ser cosechada durante 10 años.
a. Historia y significado
La aparición de la hoja de coca data de hace más de 4,000 años. Dentro de los distintos pueblos que la utilizaron, los Incas fueron los más importantes. Esta planta sirve hasta nuestros días como un instrumento de identificación de los pueblos andinos, debido a la estrecha conexión de estos con la tierra. Para ellos, el suelo tiene una trascendencia mágica, deífica: la diosa de la tierra, la Pachamama, la cual es la encargada de proveer o producir la coca, la cual, por lo tanto, es representada como su hija (Mama coca).
Para entender mejor la importancia que representa esta planta en la vida campesina andina es trascendental comprender un elemento clave en la cosmovisión andina: el principio de reciprocidad. Según éste, el indígena andino es parte de un espacio, tiempo y lugar, y por lo tanto está llamado a cooperar con su sociedad. Esta interrelación e interdependencia con su entorno es lo que hace que la hoja de coca sea vista como un obsequio que simboliza amistad y generosidad. Este acto de compartir y consumirla en grupo refuerza los lazos de confraternidad y confianza entre las comunidades andinas, elementos esenciales para mantener la unión entre ellas.
2) Usos y Beneficios
Históricamente se usó como ofrenda para la Pachamama durante los rituales y por medio del “chacchado” (masticado de un conjunto de hojas de coca). Actualmente, además de estos usos, tiene otros más comerciales como el de infusiones (“mate de coca”), harina (para la elaboración de galletas), entre otros productos.
Entre los beneficios que esta planta reporta están el de mejorar el rendimiento físico, quitar el hambre y el sueño, facilitar el aclimatamiento a las alturas, funcionar como suplemento alimenticio por sus ricas propiedades vitamínicas, además de poseer funciones medicinales y analgésicas.
II. La cocaína
1) Origen
En 1573, los españoles que administraban las minas se sorprendieron por la capacidad de resistencia de los indios al trabajar, por lo cual averiguaron y se enteraron que éstos masticaban hojas de coca. Más tarde, éstas fueron difundidas por la colonia para aumentar la productividad de los trabajadores andinos (El País 2009).
Debido al creciente interés por conocer a mayor detalle las propiedades de la hoja de coca es que se llevaría esta planta a Europa. Es así que en 1860, el químico alemán Albert Niemann extraería el principal alcaloide de la coca, la “ína”, para crear la cocaína.
a. Producción y efectos
Para producir cocaína se requiere extraerla de la hoja de coca. El proceso de extracción de este alcaloide psicoactivo se da de la siguiente manera: en primer lugar se secan las hojas de coca cosechadas. Luego las hojas secas son puestas en una solución de agua con ácido sulfúrico por entre 12 a 24 horas, tiempo durante el cual se añade una solución alcalina de kerosene, carbonato de calcio, carbonato de sodio, entre otras sustancias. El resultado de esta combinación da la pasta básica de cocaína, la cual, luego de ser refinada con otros químicos se convierte en pasta lavada de cocaína. El producto final se obtiene purificando la pasta lavada por medio de ácido clorhídrico: de ahí el nombre de clorhidrato de cocaína, comúnmente conocido como cocaína.
Entre los efectos, principalmente negativos, que produce esta droga estimulante están, entre otros, generar un alto poder de adicción, aumentar el riesgo de sufrir paranoia, provocar depresión, infarto, derrame cerebral y hasta incluso la muerte.
III. Impacto de la cocaína en la vida indígena andina
1)Social
La estigmatización internacional de la hoja de coca fue el factor determinante que más dañó la reputación de esta planta andina y que derivó en los impactos económicos y humano-ambientales.
En 1953, una Comisión de la Organización Mundial de la Salud (OMS) consideró el uso milenario de la hoja de coca para el chacchado como una toxicomanía (El País 2009). Como consecuencia, en 1961 la Convención Única sobre Estupefacientes de las Naciones Unidas condenaría esta planta y exigiría la eliminación gradual de sus cultivos por medio de su inscripción en el régimen de control más estricto de estupefacientes. Dentro de esta misma Lista 1 se pondría a la heroína y a la cocaína. Es así que, al ser establecida la cocaína como una droga ilícita, se generó un mercado negro por su gran demanda en los países desarrollados. Esto causó un impacto negativo en los cocaleros (campesinos que se dedican al cultivo de la coca), los cuales empezaron a ser considerados en muchas ocasiones como narcotraficantes, hecho que les conllevaría tener problemas con la justicia.
2) Económico
Los pueblos indígenas andinos muchas veces son obligados a optar por cultivos alternativos a la coca. Sin embargo, muchos de ellos viven en condiciones tanto familiares como climáticas que les impide mantener a sus familias en caso de optar por otros cultivos. Además ocurre que no conocen como cultivar otros productos, a la vez que estos resultan a veces no ser rentables y especulativos, vale decir, que dependen grandemente de las fluctuaciones de su precio en el mercado internacional. Ello, sumado a la poca colaboración por parte del Estado en asistir a dichas poblaciones ante la amenaza de los narcotraficantes, que ven a la hoja de coca como un negocio muy rentable para la exportación de cocaína, hace que la situación económica de los indígenas andinos se vea muy deteriorada.
A continuación, el relato de una trabajadora del municipio de la ciudad de San José del Guaviare, en Colombia, sobre las experiencias que una de las familias campesinas le comenta:
En el caso del caucho se necesitan 7 años para obtener beneficios y [las familias] dicen, he erradicado coca, he plantado caucho y en estos 7 años ¿cómo voy a mantener a mi familia?
3) Humano-Ambiental
He visto propicio tomar la experiencia más impactante que trajo las peores consecuencias humano-ambientales hasta ahora reportadas: el Plan Colombia. En diciembre del 2000, el gobierno colombiano, con el respaldo financiero, estratégico y militar de los Estados Unidos, empezó con una política de erradicación agresiva de la coca.
El relato de Javier, un niño de 11 años de la región de Guaviare en Colombia, que vivió en carne propia esta terrible situación, es más oportuno para entender mejor la real magnitud de lo que ocasionó esta campaña:
Mi familia cultivaba coca y alimentos… De dónde somos, las personas no reciben ninguna ayuda… La gente incluso muere de hambre. Y es por eso que cultivan coca. Es la única manera de ganarse la vida… Los aviones a menudo rocían nuestra comunidad. La gente se pondría muy triste al ver a los aviones de fumigación. Usted ve a los aviones que vienen – cuatro o cinco de ellos – de lejos con una nube de aerosol negro detrás de ellos. Ellos dicen que están tratando de matar a la coca, pero matan todo… Los aviones fumigadores rocían nuestros cultivos de coca y de alimentos. Todos nuestros cultivos murieron. A veces, incluso los animales de granja también. Después de la fumigación, estaríamos días sin que comer. Una vez que el rociado de fumigación nos cayó a mi hermano pequeño y a mí… yo me enfermé y tuve que ser llevado al hospital. Tuve una terrible erupción que picaba mucho y quemaba en el sol… Hace dos años, después de la última ronda de fumigación, no podíamos aguantar más y nos vimos obligados a huir. La finca fue abandonada. Mis padres se separaron y me pusieron en un orfanato dirigido por un sacerdote católico. Echo terriblemente de menos a mi familia. Cuando me despedí de mi mamá y papá, no podía dejar de llorar.
Finalmente, desde un punto estrictamente medio-ambiental, es reconocido que la producción de cocaína es contaminante por el hecho de requerir de deforestación para poder plantar la coca, de químicos usados para su elaboración y de la fumigación aérea, la cual tiene un efecto debilitante en el ecosistema.
Conclusión
La hoja de coca es una planta milenaria que representa y es parte de la tradición, identificación y cosmovisión andina. Debido a que la hoja de coca se dio a conocer al mundo a través de la cocaína, y no al revés, esto tuvo un impacto negativo en la vida de la población indígena andina en el aspecto social, económico y humano-ambiental.
Creemos, por tanto, que una de las maneras de hacer frente a tanta desinformación, especialmente a nivel internacional, con respecto a la hoja de coca es, precisamente, informar sobre su verdadero significado e importancia para los pueblos andinos. Es por eso que la hoja de coca no es cocaína.
Fuente: Este artículo fue publicado originalmente en www.revistarevela.com
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