4 oct. 2016

TAWANTINSUYO: El ejército inca


El poder del ejército Inca residió en dos elementos: la intendencia y la disciplina. Para facilitar el desplazamiento de sus ejércitos, los incas construyeron una vasta red de caminos. Con los incas la guerra logró un grado de desarrollo tan grande que no fue igualado por ningún otro pueblo de la América precolombina.

Los incas organizaron un poderoso, eficiente y bien equipado ejercito con el fin de asegurar una supremacía en el territorio andino, mantener la paz, estar seguros ante ataques de enemigos exteriores y expandirse territorialmente. En el incanato el servicio militar era obligatorio. La gran expansión del Imperio fue posible gracias a la cuidada organización de la fuerza militar. Todo poblador del incanato entre 25 y 50 años tenía la obligación de servir en el ejército, pero estaban exceptuadas del servicio militar las personas con defectos físicos que les impidan realizar tareas militares.

Con los incas la guerra logró un grado de desarrollo tan grande que no fue igualado por ningún otro pueblo de la América precolombina. Si bien las primeras guerras tuvieron para los incas motivos económicos; posteriormente, las causan no respondían a otro propósito que el deseo del Inca de aumentar su prestigio, pues cada emperador inca tenía el deseo de sobrepasar a los anteriores.
Organización del ejército inca
El ejército inca estaba organizado en:
El Chunca-Camayoc, al mando de 10 hombres, el Piccka-Chuncamayoc, con 50 hombres a su cargo, el Pachac-Camayoc, al mando de una compañía, vendría siendo el Capitán, el Huaranca-Camayoc, tenía a su cargo 10 compañías y el Hatun-Apu, con 5,000 hombres a su mando. Y la jefatura suprema del ejército la tenía el propio Inca, que podía delegarla en alguno de sus generales o parientes cercanos. Los jefes de mayor cargo eran los Apusquipays, eran siempre miembros de las panacas nobles de Cusco.
Portaban el estandarte imperial llamado el suntur paucar que contenía los colores del arco iris. Paralelamente a este ejército, se fue formando un grupo de militares de profesión, incluso a niveles medios y bajos de la tropa, reclutados especialmente entre ciertas etnias vencidas y luego incorporadas a esta tarea.
La acción militar se iniciaba con un desfile para impresionar al adversario. Los soldados marchaban con sus distintivos. El generalísimo iba en su litera y llevaba en su mano el emblema de su mando. A la vista del ejército enemigo, se hacía el alarde. El general o el Inca, pasaba revista a sus tropas mientras se hacían sonar instrumentos musicales. Luego venía la arenga y, finalmente, se efectuaba el ataque.
Representación de un batallón inca en la fiesta del Inti Raymi
El poder del ejército Inca residió en dos elementos: la intendencia y la disciplina. Para facilitar el desplazamiento de sus ejércitos, los incas construyeron una vasta red de caminos. La existencia de postas a lo largo de esos caminos, servía para el descanso de las tropas en campaña y para el recambio de animales y armas. En cuanto a la disciplina, era muy rígida. No se permitía que un soldado abandonase la formación, ni siquiera durante la marcha de aproximación.
El ejército se dividía de dos formas: El permanente y el variable o por reclutamiento. Al primero pertenecían los militares de oficio y la alta aristocracia Inca, quienes tenían los más altos rangos. Estos solados de élite, gozaban de grandes privilegios. El ejército variable, lo conformaban todos los Incas físicamente aptos, ya que estaban obligados a prestar el servicio militar o los guerreros de las naciones conquistadas para aprovechar sus conocimientos bélicos, en muy contadas ocasiones se usaban prisioneros para estas campañas. Su disciplina militar era muy rígida, ya que para iniciar la guerra se hacía un desfile ante el pueblo que se pretendía conquistar, a modo de amedrentarlos e impresionarlos y durante este desfile no se permitía a ningún soldado por ningún motivo que abandonara la formación. Las unidades se acuartelaban en campamentos establecidos en las tierras estatales y en los campos abiertos durante las campañas. Estaba prohibido en forma terminante acampar en tierras útiles, el saqueo y la destrucción innecesaria era delitos severamente castigados.
Los soldados que se distinguían en la lucha demostrando su valentía recibían recompensas. Los soldados comunes eran premiados con objetos de metal, medallas o vestidos. La escala de los mandos se iba consiguiendo, en base a la bravura, conocimiento, nobleza, fortaleza física y el ejemplo combativo que el Jefe daba a sus subordinados. Algunos puestos militares podían ser obtenidos gracias al mérito personal en el curso de las guerras, aunque los altos cargos estaban reservados a quienes pertenecían a la nobleza Inca.
Los alimentos estaban asegurados, pues a lo largo de la red caminera había depósitos de provisiones, siempre a punto; si debían desplazarse muy lejos recuas de llamas, eran las encargadas de transportar lo necesario.
Las Armas utilizadas en las campañas militares de los Incas
Entre sus armas principales contaban con hondas, mazas con o sin púas, “champi” (hachas de guerra) y boleadoras, como secundarias usaban el arco y la lanza, sus armaduras eran unas túnicas de algodón gruesas, corazas hechas de bronce y en algunos casos de plata u oro, llevaban además escudos de madera en su espalda y otros redondos o rectangulares en la mano, fabricaban sus yelmos de madera o caña. Contaban con unidades de flecheros, lanceros y honderos. El emperador mismo acostumbraba dirigir al ejército, después de él, los rangos se dividían entre generales y oficiales.
Los soldados incas portaban armas simples de todo tipo, variando según la etnia a la cual pertenecían, por ejemplo, los soldados Chancas eran especialistas en el uso de mazos o macanas, mientras que los soldados del Antisuyo o la selva alta usaban con más frecuencia el arco y flecha.
Los ejércitos incas contaban con dos tipos de armas en primer lugar las armas ofensivas y luego las armas defensivas.
Armas ofensivas
Estólicas (en quechua: cumana): Consistían en varas para lanzar proyectiles, como el átlatl mexicano. Servían para lanzar proyectiles, y lo usaban los soldados de etnias selváticas.
Honda (en quechua: huaraca): Compuestas por una cuerda de longitud mediana donde se colocaba el proyectil (en este caso piedras esféricas) en el medio y lanzarlas mediante un movimiento circular de esta.
Boleadora (en quechua: liwi): Consistían en dos o tres proyectiles pesados unidos por cuerdas. Éstos se hacían girar en el aire y posteriormente eran lanzados. También eran usados para la caza.
Lanzas (en quechua: Suchuc Chuqui o lanza): De dos metros de altura, eran las favoritas de los soldados que pertenecían íntegramente a la etnia inca cusqueña. Todos los generales lo usaban como símbolo de poder.
Mazas (en quechua: Chaska chuqui o lanza con punta de estrella): Mangos de madera con un objeto pesado en la punta. Normalmente estos objetos pesados tenían formas estrelladas y eran las armas más comunes en el ejército inca. Se dice que los objetos pesados de la punta solían ser de oro o plata según el rango del soldado.
Arcos y flechas: De uso mayormente selvático (Antisuyo). Algunas tribus selváticas usaban flechas de dos metros de largo capaces de atravesar a varios enemigos a la vez con el fin de asustar al enemigo, para que este huyera o rompiera filas.
Mazos (en quechua: Chambi): Maderos gruesos y con púas. Eran usado principalmente por etnias sureñas.
Hachas (en quechua: Cunca chucuna o lo que rompe cuellos): Podían ser de piedra o cobre.
Diferentes tipos de macanas inca 
Armas defensivas
Escudos (en quechua: Hualcana): Lo usaban sólo algunos soldados, en general lo usaban los de mayor rango y eran de madera cubierta de cuero. Tenían grabados geométricos (tocapus) en su cara. Podían ser redondos, cuadrados o rectangulares.
Cascos (en quechua: Uma chucu o prenda de cabeza): De madera algunos, otros de madera reforzado con anillos de metal y otros de cobre. Los cascos de cobre eran usados por generales y soldados de alto rango, aunque los de madera lo podía usar la milicia estándar si les era cómodo.
Pecheras: También usado mayormente por la oficialidad. Solían tener grabados simbólicos de adorno.
Armaduras: Utilizadas por los incas nobles consistían simplemente en unas túnicas de algodón, muy gruesas y acolchadas. En la espalda se colgaban un escudo de madera.
Posterior a la llegada de los españoles, los incas fueron influenciados militarmente por estos, llegando a usar caballos, espadas y armadura. Se sabe que cuando Manco Inca se rebeló formó un batallón de soldados incas montados a caballo, y que él mismo usó armamento español tras haber vivido algunos años con ellos.
Las Guerras conquistadoras en Tahuantinsuyo
La hegemonía del ejército Inca, se debió a una excelente organización, a la enorme cantidad de caminos y a todos los puentes, fortalezas (Pucaras) y posadas construidas a lo largo de estas rutas. La forma de conquistar a los pueblos vecinos era de dos formas:
1.       Conquistas pacificas
Se enviaban embajadas para persuadir a los jefes vecinos con tratados que les convenían para la adición al imperio que hacían ver al pueblo o tribu por conquistar las ventajas de pertenecer al imperio por su organización política, administrativa, religiosa, lingüística, etc. En cambio ofrecían respetar las costumbres de la religión y a sus autoridades.
Si el pueblo acepta la conquista pacifica, el inca y su ejército ocupaba pacíficamente el territorio. Luego enseñaban a su población las diversas artes de la cultura inca , su arquitectura, agricultura
2. Conquista violenta
La conquista violenta se utilizaba solo en casos que los habitantes de la zona no acepten las propuestas de sometimiento pacifico, rechazando ala autoridades imperiales y a sus embajadas. El ejército inca tomaba las medidas pertinentes para ponerse en acción y conquistar o invadir tales territorios para el imperio incaico, el pueblo era destruido y los sobrevivientes pasaban a ser yanaconas (sirvientes perpetuos) Luego el inca realizaba las tareas para reconstruir y reorganizar tal región por medio de la ayuda de los mitimaes (colonizadores incaicos) Los imponían sus costumbres: idioma, obediencia al inca y adoración al dios sol o inti
El ejército inca a la conquista de los chimú.
Para usar la forma violenta, los Incas se preparaban enviando a sus mensajeros para espiar y obtener información sobre cantidad de guerreros, armas o sistemas de defensa del pueblo atacado. Lo que les daba una gran ventaja en el cálculo del envío de sus tropas.
Como la vida estaba tan ordenada la guerra era la única manera de competir y sobresalir. Empleaban hondas, boleadoras y mazas que tenían encajadas, un palo afilado y escudos. Se usaban con ambas manos. También empleaban espadas de madera durísima, llamadas macanas, además de hachas de guerra con hojas de piedra o cobre y largas lanzas de madera, con la punta endurecida al fuego.
Para protegerse usaban camisas de algodón acolchados y eran tan eficaces que los españoles las adoptaron descartando las suyas de acero, calurosas y pesadas. En la cabeza usaban cascos de madera o caña trenzada.
Después de la Conquista: Asimilación de la cultura Inca
Se les obligaba a reverenciar al Dios Inti y a Wiracocha. Se les dejaban sus antiguos dioses, y a los jefes locales se los nombraba curacas. A veces, las zonas conquistaban eran tan pobres que más que ganancia, era una responsabilidad para los gobernadores incas.
Los soldados llevaban ídolos, altares y también estatuillas con la figura de incas fallecidos para que les dieran suerte. Al vencer al enemigo se hacían un censo de la población y posteriormente, se elegía una nueva capital donde se asentaban los edificios oficiales. Las poblaciones eran trasladadas cerca de campos cultivables. Si eran muy belicosos, se trasladaba a la población integra a otro lugar geográfico distante. Este operativo se llamaba –reiteramos– mitimaes, del quechua ‘mitimay’.
Los ingenieros militares construyeron una formidable red de caminos cuyo tramo más largo unía la actual Colombia con Tucumán, en Argentina. En todos los caminos había tambos o posadas y pequeños puestos que eran los lugares de relevo de los chasquis o mensajeros. Para cruzar los impetuosos ríos de montaña hicieron puentes colgantes. Asimismo, edificaron en las laderas de las montañas (basándose en conocimiento de otras culturas), grandes terrazas de cultivo, similares a escaleras gigantes, que servían para aprovechar al máximo la difícil naturaleza.
Famosos del ejército inca
Generales
Apo Maytac, general de Pachacutec.
Vicaquirao, general de Pachacutec.
Chalcuchímac, general de Atahualpa.
Quisquis, general de Atahualpa.
Rumiñahui, general de Atahualpa.
Atoc, general de Huascar.
Quizu Yupanqui, general de Manco Inca.
Tíso Inca, general de Manco Inca.
Capitanes
Cahuide, capitán de Manco Inca.
Illa Túpac, capitán de Manco Inca.
Fuentes:
- Historia del Perú en el proceso americano y mundial: los Incas y sus contemporáneos / Juan Castillo Morales
-  Garcilaso de la Vega (2005) [1991]. Comentarios reales de los incas.
- Waldemar Espinoza, Los Incas, pág. 361. Los ejércitos incas podían estar compuestos por cusqueños, costeños, selváticos, quiteños, etc.
-www.es.wikipedia.org / www.historiacultural.com
En el siguiente vídeo pues apreciar más detalles sobre el ejército inca:
VÍDEO:
 

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