SITIOS ARQUEOLÓGICOS: La Intihuatana, el reloj solar de los incas


Las Crónicas informan que los Incas calculaban el tiempo, observando la sombra que producían unos grandes pilares llamados "Saywas" en el reloj solar o Intihuatana. A los Incas no les interesaba una medición horaria de horas, minutos, etc., la intención de este "reloj" era determinar la precisión de la repetición exacta de los meses, años y sus posibles variaciones para poder conocer factores alternantes del clima.

La intihuatana es considerada una construcción religiosa del Imperio incaico. Es una escultura monolítica labrada en piedra granítica, de dimensiones de 1 a 2 metros de altura y 2 metros de diámetro. Forma parte de una base con distintos niveles y en la parte superior se eleva un saliente de aspecto cúbico donde 4 de sus caras indican a una de las principales direcciones geográficas: norte, este, sur y oeste.

Intihuatana es un término quechua que significa "donde se ata (o amarra) el sol (inti)", y se cree que servía como calendario astronómico para definir las estaciones según la sombra que daba el sol a la base de esa piedra.
De las intihuatanas que quedan, los más conservados se hallan en los sitios arqueológicos de Písac y Machu Picchu. En Machu Picchu el monolito forma parte del grupo intihuatana junto con 4 terrazas y 2 recintos del tipo huayrona, dentro del sector sagrado construido sobre un montículo natural dándole un aspecto de tronco piramidal y en cuya cima se encuentra dicho grupo intihuatana.
La Intihuatana de Machu Picchu
En lo alto de Machu Picchu, rodeada de construcciones de élite, se encuentra la piedra sagrada, Esta escultura de granito, conocida como Intihuatana es de roca madre intrusiva, punto ceremonial que se puede traducir como Inti = sol y wata = año, que fue un lugar de estudio del año solar donde se pudieron determinar los solsticios y equinoccios.
Una primera impresión, nos la da una maqueta en piedra que representa a los cerros que se encuentran al frente, los perfiles corresponden al cerro de Putucusi y al fondo la representación de Yanantin, cerro enigmático que significa la dualidad del mundo, pues tiene dos cumbres, el río Vilcanota y en medio, el área donde se encuentra Machu Picchu. Esta maqueta debió tener alguna relación funcional con las observaciones solares que se hacían desde el Intihuatana.
Los Incas aprovecharon un gigantesco afloramiento pétreo, el cual formaron construyendo una sucesión de andenes hacia la plaza, creando una pirámide trunca, algunos de estos quizá aprovechados con fines agrícolas, aunque la mayoría son de contención y conformación de la pirámide. Al otro extremo, los andenes van a dar a un profundo barranco y al río, lo que hace de éste una ubicación magnífica para realizar observaciones solares desde la cima de la pirámide.
Dos ambientes de tres paredes tipo "Huayrana" con manipostería fina, así como ventanas trapezoides, nos indica su importancia, preceden al enigmático RELOJ AGRÍCOLA, por asociación de funciones, nos sugiere la presencia de estos am­bientes en los que se guardaban los ornamentos, así como lugar de espera de los sabios y estudiantes durante el oteo solar, un par de gradas separan estos espacios.
La Intihuatana se encuentra al centro, es el trabajo Inca más enigmático de Machupicchu, un observatorio astronómico o el "INTIHUATANA DE LOS INCAS",  en la parte superior destaca una protuberancia cúbica con caras finamente talladas que respondieron necesariamente a un cuidadoso estudio, el trabajo debió ser arduo para sus talladores pues requirió de gran precisión en los cortes.
Una gran roca madre fue labrada para formar el Intihuatana y sus accesorios, debemos recordar que para poder realizar cualquier observación solar o astronómica, se debe tener permanentemente tres condiciones: primero el observador (el sabio), segundo el punto de mira (la Intihuatana) que debe ser fijo, para que las observaciones no varíen y cada año puedan ser comparadas con los exámenes anteriores y tercero el punto a observar (el sol), el reloj agrícola cumple con estas precisas condiciones, todo en un sólo bloque pétreo.
El afloramiento que forma el Intihuatana y el observador son partes de una sola pieza inquebrantable, lo que muestra un sólo propósito que es reconocer el sol, su movimiento, generación de sombras del Intihuatana que cuidadosamente fueron talladas y pulidas para diferentes estaciones del año.
Para la primera condición tiene un espacio "cajuela" muy estrecho con gradas donde (entra) se ubica el observador, enfrentado al poliedro y la forma cúbica prominente del Intihuatana, este punto de observación está precedido por una mesa, donde se colocaban objetos u ofrendas relacionados con las observaciones del sol, en los equinoccios y solsticios toda vez que el sol tiene marcas precisas.
Es de notar tanto la forma que observaban, desde un punto fijo la forma piramidal desde y hacia donde se hacia la observación y además su función para marcar el tiempo, computar el tiempo, observando e identificando la sucesión de las estaciones, la periodicidad de ios ciclos lunares, movimiento de las estrellas y finalmente los ciclos solares permitiendo todo esto el surgimiento de calendarios lunares, solares y luni solares.

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El Intihuatana es considerado el símbolo principal de Machu Picchu.
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Muchos estudiosos afirman que los Intihuatana servían como hitos direccionales en cuyos ángulos se puede encontrar el norte magnético. En todo caso, se trató de un eje ritual de gran significación religiosa, sus ángulos están orientados a los cuatro Vista del Intihuatana puntos cardinales. La Intihuatana es considerada el símbolo principal de Machu Picchu.
El año de 1969 descubrieron la existencia de otro Intihuatana entre los kilómetros 120 - 121 de la vía férrea, en esta parte y a media ladera, está el conjunto formado por cuatro representaciones trabajadas en afloramientos de rocas existentes en el sitio, son una escultura lítica piramidal de tipo "Intihuatana", una fuente,.con cuatro surtidores, un escalonamiento labrado y dos asientos esculpidos, distantes solo algunos metros.
Los turistas se empeñan en atraer la energía que dicen posee la roca sagrada.
Lo interesante de este Intihuatana y sus asientos es que tiene una orientación hacia el sol naciente y coincidente con el Intihuatana de Machu Picchu, con una visual directa, en este lugar y desde estos asientos es posi­ble observar únicamente el Intihuatana de Machu Picchu, quedando invisible todo lo demás, cumpliéndose nuevamente las condiciones de un observador fijo en los asientos, una mira a distancia que es el Intihuatana de Machupicchu, su objetivo es observar la llamada constelación de Orion, una de las Heliacas que tiene como característica aparecer en el firmamento en las últimas horas de la noche, rayando el día, evidentemente desaparecen con la primera luz, el 22 de diciembre, esta cons­telación era conocida en el mundo Inca como las estrellas del "Chaco", su forma, delimita en rectángulo con una estrella en cada extremo, que en medio tiene las estrellas llamadas de las Tres Marías.
Los Incas representaban así la cacería en la que ellos rodeaban un rebaño de vicuñas por ejemplo. La temporada del "chaco" está relacionada con la época de fertilidad de los animales, este detalle es coinci­dente sobre el Intihuatana de Machu Picchu, visto desde el Intihuatana del kilómetro 121, observando este fenómeno celeste, los Incas hacían precisas observaciones y mediciones con los que pronosticaban el clima. Esta zona y línea virtual fue descubierta por los antropólogos, Fernando Astete y Rubén Orellana del Instituto Nacional de Cultura.
Los "Intihuatana" se encuentran en otras ciudades y sitios arqueológicos de importancia Inca, ocupando siempre un lugar principal dentro de la arquitectura Inka, son conocidos el Intihuatana de Pisac y se sabe del Intihuatana que se encon­traba en el Aucaypata de los Incas (la plaza mayor del Cusco) sobre una estructura muy alta, el "Usno", que se ubicaba en medio de la plaza del Qosqo de los Inkas, con sus montañas de referencia para las observaciones como el Huanacaure, Senq'a, Sacsayhuaman y otras que rodea la ciudad, precedidos por la montaña sobresaliente de la zona el "Apu Ausangate" hermano del nevado "Apu Salcantay" que domina el área de la ciudad de Machu Picchu.
A los Incas no le interesaba una medición horaria de horas, minutos, etc., la intención de este "reloj" era determinar la precisión de la repetición exacta de los meses, años y sus posibles variaciones para poder conocer factores alternantes del clima, capitales para el inicio de periodos agrícolas, como dice Don Felipe Guarnan Poma y Ayala. “Determinaban durante todo el año el movimiento de las estrellas, calculaban movimientos de traslación." el uso y manejo de este reloj tenía relación imprescindible con el templo del Sol descrito anteriormente.
Las Crónicas, informan que los Incas calculaban el tiempo, observando la sombra que producían unos grandes pilares llamados "Saywas" en el reloj solar o Intihuatana.
Otro uso complementario interesante de este gnomon está relacionado, más bien, con las sombras proyectadas como modelo arquitectónico para las orientaciones de las edificaciones de Machupicchu, logrando mayor iluminación y asoleamiento, cualquiera que sea la interpretación y sentido religioso de este adoratorio y hasta que se profundicen los estudios arqueológicos, observaciones solares, cálculos estelares, etc. definitivamente es una obra singular que refleja la arquitectura del poder organizado, cumpliendo los requerimientos de la élite sacerdotal.
Fuentes: www.machupicchu.biz / es.wikipedia.org / www.raptravel.org
Foto de portada: José Álvarez Blas
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Autor FÉLIX RODRI

Artista, folclorista y activista político/cultural. Apasionado investigador y difusor de la cultura peruana. Editor en jefe de la Revista Virtual Perú Folklórico y colaborador en otras plataformas similares.
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