24 mar. 2017

GRANDES MÚSICOS: Óscar Avilés, el hombre que escribió la historia del criollismo


Don Óscar Avilés Arcos, fue compositor, arreglista, cantante y es aún considerado la Primera Guitarra del Perú, quien fue laureada por la OEA como un símbolo de la identidad peruana.

Don Óscar Avilés Arcos, nació el 24 de marzo de 1924 en El Callao en la calle Zepita Nº 653, actualmente ésta cuadra lleva su nombre. Es hijo de la unión de sus padres José Avilés Cáceres y de Angelina Arcos que era natural de Chile. Tuvo 5 hermanos: Alberto, Carlos, Olga, Oscar Enrique e Irma.

Hablar de Óscar Avilés es hablar de la historia de nuestra música. Como decían sus amigos: “Su vida es la vida del criollismo resumida en una única biografía”.  En una ironía del destino: el hombre que le enseñó a tocar guitarra a más de una generación nació a unas cuadras de la “Plazuela de los Burros”, en el centro histórico chalaco.
Su gusto por la música criolla se inició escuchando a su padre quien en reuniones sociales tocaba y cantaba música peruana con sus amigos. Fue su abuela materna doña Carmela Alván, quien le enseña sus primeros acordes con la guitarra. Al inicio su padre no quiso que fuera músico teniendo incluso que esconder su guitarra dentro de un ropero. Pero luego, presionado por sus amigos que vieron su talento, aceptó que Óscar se dedicara a la guitarra.
Estudio la primaria en el Colegio Salesiano en Breña. Concluyó los estudios secundarios en su amado Callao, en el Centro Educativo Francisco Bolognesi entre 1936 y 1937 y en el Colegio Moderno entre 1938 y 1940. Paralelamente cursó clases de guitarra en el Conservatorio Nacional de Música con el maestro Juan Brito entre los años 1936 y 1938, estudios que luego prosiguieron con el maestro Isidoro Purizaga.
Casado con Lucy Valverde de Avilés con quien tiene 2 hijos: Oscar Jr. y Lucita. Tiene 3 hijos más de un compromiso anterior: Pepe, Ramón y Gustavo.
1-Don Óscar Avilés conduce en Radio Nacional el programa radial “El Óscar de Criollismo”. 
2-El maestro fue parte de la era dorada de la radio en el Perú. 3-Con sus amigos 
Augusto Polo Campos y Arturo el ‘Zambo’ Cavero. 4-Óscar Avilés, Augusto Ego Aguirre 
y Alejandro Cortéz conformaron el trio “Los Morochucos”.
Cuando se le preguntaba a Avilés en qué año cambió todo para, él recordaba su adolescencia. Su padre lo escuchó ensayando a escondidas con su guitarra y, al comprobar lo bueno que era, lo invitó a no dejar atrás su ilusión. Un encuentro ocurrido poco tiempo después le daría un giro a esta historia y convencería a Óscar a continuar con su determinación de convertirse en músico.
Andrés Segovia, la leyenda española de la guitarra clásica, había llegado a Lima y el padre de Avilés le había hecho unas fotos bajando del avión y entrando a su hotel. Entonces, le encargó a su hijo que se las lleve personalmente y allí, en la habitación 303, Óscar, de 13 años de edad, se lo dijo: “Quiero ser guitarrista profesional”.
EL CAMINO DE LA LEYENDA
Óscar Avilés, que ya había recibido clases en el conservatorio de música y tenía como maestros a Juan Brito e Isidoro Purizaga, cumpliría con el anhelo que le confesó a Segovia a los 15 años de edad: se convirtió en músico de tiempo completo al integrarse como cajonero al dueto "La Limeñita y Ascoy”.
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En 1943 fue bautizado como “la primera guitarra del Perú” por el periodista Roberto Nieves del diario “La Noche”
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En 1943, cuando ya había pasado esta etapa y se encargaba de la música en Radio Mundial con el trío Avilés-Núñez-Arteaga, Óscar fue bautizado como “la primera guitarra del Perú” por el periodista Roberto Nieves del diario “La Noche”, el mismo que organizaba un concurso para encontrar al mejor grupo musical de las emisoras de entonces. Avilés no pasaba de los 18 años, pero la vida le guardaba más sorpresas.
En el 46 se uniría a Los Trovadores del Perú, junto con Miguel Paz, Oswaldo Campos y Panchito Jiménez. Luego formaría parte del trío Los Morochucos, quienes redefinieron el vals criollo, llevándolo del ámbito cantinero a los grandes salones de la Lima de entonces.
La influencia de Avilés se hizo sentir fuertemente gracias a su peculiar manera de tocar la guitarra, que no solo fungió de acompañante a la voz principal, sino de sólido y legítimo interlocutor de los cantantes, además de crear patrones musicales que funcionaban como prólogo y epílogo a las canciones que se interpretaban.
EL LEGADO
Con Los Morochucos estuvo desde  1947 hasta 1952, año en el que fundó la primera Escuela de Guitarra de estilo criollo, la cual mantuvo sus puertas abiertas hasta 1967.
En los años sesenta y setenta dos duetos marcarían su trayectoria musical: El primero, al lado de Chabuca Granda, con quien grabó las canciones más famosas que escribiera la dama del criollismo. El segundo, con el recordado 'Zambo' Cavero, quien grabaría con Avilés sus discos definitivos.
No sería de extrañar, entonces, que en 1987 la Organización de Estados Americanos (OEA) lo distinguiera – junto a Jesús Vásquez, Arturo "Zambo" Cavero, Luis Abanto Morales y Augusto Polo Campos- con el título de "Patrimonio Artístico de América". Ese mismo año, el Ministerio de Educación le otorgaría las "Palmas Magisteriales”.
Y es que, a diferencia de otros grandes nombres de nuestra música, a Avilés no le faltaron las distinciones en vida: no solo tuvo el reconocimiento del público, quienes siempre lo mantuvieron en la popularidad, sino que también pudo presumir el ser uno de los pocos músicos que ha acudido a la inauguración de una calle con su nombre. Y es que en 1995, el Municipio del Callao decidió bautizar como Óscar Avilés a la calle Zepita, en cuyo número 653 creció y vivió.
Además de guitarrista, eminente compositor, integrante de renombradas entidades musicales: tríos, cuartetos y conjuntos diversos. Además exitoso promotor de producciones disqueras, descubridor de nuevas figuras y un extraordinario animador en cuerdas, voz y ocurrencias de las más auténticas jaranas criollas.
EL FINAL
A los 87 años de edad, el maestro Avilés empezó a sufrir los primeros golpes en su salud. En marzo del 2011 perdió el equilibrio al bajar de unas escaleras y debió someterse a una operación en el brazo. Luego vendrían una seguidilla de problemas que vendrían siendo reportados en los medios: fue internado de emergencia en la Clínica Ricardo Palma debido a que se le bajó la presión, fue trasladado al hospital Edgardo Rebagliati donde los médicos descubrieron que presenta problemas renales y un cuadro de deshidratación y, en el 2014, regresó al nosocomio esta vez por un mal cardíaco que fue fulminante. Falleció el 5 de abril de 2014.
“Me falta todavía mucho por hacer”, solía decir el incansable Avilés en sus entrevistas. Y, nosotros estamos convencidos de que, con su legado, esta historia no se acaba.
EL DATO
El 3 de junio de 1987 en Washington DC, USA Arturo "Zambo" cavero, Luis Abanto Morales, Jesús Vásquez, Augusto Polo Campos y Oscar Avilés fueron galardonados por la OEA en honor a sus méritos después que el Consejo Interamericano de Música hizo una evaluación de sus trayectorias.
Fuentes:
www.losperuanos.com / www.elcomercio.pe / www.es.wikipedia.org
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