HISTORIA: La Plaza San Martín, muestra simbólica de cultura nacional y reflejo de nuestra memoria


Un 28 de julio de 1921 se inauguraba esta estructura con el motivo del Centenario de la Independencia del Perú, para recordarnos el surgimiento del Perú republicano. A casi dos siglos de la independencia del Perú, ¿qué representa este lugar ahora para nosotros?

Escribe: Marquiño Neyra
La Plaza San Martín, en el corazón del centro de Lima, es el reflejo del mundo. Desde una simple mirada emerge un complot de razas: cholos, gringos, negros, mestizos, amarillos y trigueños rodean el monumento del ‘Protector del Perú’, como si fuesen acólitos sonámbulos o iluminados turistas.
La Plaza San Martín fue inaugurada el 28 de julio de 1921 por el Presidente de la República Augusto Leguía con el motivo del Centenario de la Independencia del Perú. El trazado, ornamentación, mobiliario y jardinería de la plaza fue diseñado por Manuel Piqueras Cotolí. Las bancas (exedras) y balaustradas fueron hechas de mármol y el piso de granito, también había cuatro fuentes de agua, faroles de bronce y jardines de flores.
El monumento al General San Martín fue elegido en un concurso vencido por el escultor español Mariano Benlliure y representa a San Martín cruzando los andes a caballo. La plaza fue completada definitivamente con las arquerías neobarrocas de los portales de Pumacahua y de Zela, obras del arquitecto Rafael Marquina y Bueno, y con el cuarto frente (edificios Boza y Sudamérica) ganado en un concurso por José Álvarez Calderón y Emilio Harth Terré.
El clima limeño de invierno —opaco, camaleónico y con el cielo de ceniza—  genera que más de una persona camine sin alegría aparente. Sin embargo, los primeros rayos de iluminación no vienen del sol, sino de los magnos edificios arquitectónicos que rodean la Plaza San Martín, custodiadas por banderas blanquirrojas que flamean.
Entre las estructuras más antiguas que están alrededor de la Plaza, está el Teatro Colón, que se construyó allá por el año 1914 bajo la batuta de un arquitecto francés. En ese entonces, este “reducido, pero elegante local que adornaba la capital” — como señalarían los diarios de ese entonces—, era frecuentado por la aristocracia limeña, hasta que a finales de los setenta entraría en deceso y terminaría como cine para adultos, llevándolo a su cierre en el 2005.
Otro edificio que engalana la Plaza San Martín es el coloso arquitectónico conocido como edificio Giacoletti, al lado de la avenida Nicolás de Piérola; el Gran Hotel Bolívar y sus históricos huéspedes; y al Club Nacional, ubicado en la cuadra 10 del Jirón de la Unión, fundado por las familias limeñas más posicionadas.
Pero todo ese pasado es hoy una epifanía que podemos imaginar mientras apreciamos sus empolvadas columnas y sus colores que nos transportan a una escena del cine mudo. El foráneo que pasa por acá parece hipnotizado por las estructuras, pero tanto peruanos como algunos turistas ignoran lo que verdaderamente representa la figura de San Martín, que representa al general cruzando los frondosos andes a caballo. No se muestra con actitud bélica, parece reflexivo y no pierde una pizca de honor y elegancia.
Los años han pasado y la estatua se mantiene con el mismo semblante, pero ahora es un eterno centinela de todas las manifestaciones que nacen y mueren en la Plaza: La Marcha de los Cuatro Suyos (para derrocar el Gobierno fujimorista en el 2000), KeikoNoVa (contra la hija del expresidente, ahora preso, Fujimori), LeyPulpin (contra el flagelo que restaba derechos a los jóvenes trabajadores), Marcha LGTBI (por los derechos de los homosexuales, transexuales y bisexuales), contra el indulto a Alberto Fujimori, entre otras que seguirán apareciendo o reapareciendo.
Lugar de cosas inadvertidas
Pero eso es ahora. Antes, durante la inauguración de la Plaza San Martín el 27 de julio de 1921, el expresidente Augusto B. Leguía pasó un embarazoso momento al trabarse la cuerda que revelaba la lona que cubría el monumento de Don José de San Martín. Ante esto, un joven trepó la estructura para desatarlo y terminó atrapado en la cima.
La Plaza San Martín es para el Centro Histórico de Lima una pieza vital que no solo lo embellece: le da personalidad e historia. Las redes sociales del Ministerio de Educación lo confundieron con Simón Bolívar, pero eso no le resta: lo acoraza. Muestra simbólica de cultura nacional y reflejo de nuestra memoria.
Fuente: www.rumbosdelperu.com
Datos
-En 1988 fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO ya que está considerada como uno de los espacios públicos más representativos de la ciudad de Lima, Perú.
-Está próxima a la Plaza Mayor de Lima y a su vez conectada con ésta por el Jirón de la Unión. Su monumento central está hecho en homenaje al libertador don José deSan Martín, gestor de la independencia del Perú.
-En el emplazamiento de la Plaza San Martín estuvo anteriormente el antiguo convento de San Juan de Dios que en 1850 fue reemplazado por la estación ferroviaria del mismo nombre la cual fue demolida entre 1911 y 1918.
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Autor FÉLIX RODRI

Artista, folclorista y activista político/cultural. Apasionado investigador y difusor de la cultura peruana. Editor en jefe de la Revista Virtual Perú Folklórico y colaborador en otras plataformas similares.
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