RETRATOS: Renata Flores, la joven cantante peruana que busca revalorizar el quechua


La cantante ayacuchana, que sacudió al mundo entero con su versión en Runa simi de “The way you make me feel” de Michael Jackson, sueña hoy con sacar su primer disco, estudiar en Boston y lograr que ser quechuablante en el Perú sea motivo de orgullo.

Escribe: Kike La Hoz
Tres meses antes de dar a luz a su hija Renata, Patricia Rivera subió al escenario por última vez. El embarazo no le impidió seguir tocando con su banda 'Patty y los caletas'. Pero como había ocurrido a lo largo de la modesta historia de la agrupación, el público era reducido y el local pequeño. Los seguidores de la escena rockera en Ayacucho eran fieles, pero aún escasos para soñar con giras y discos de platino. Esa noche, en la pizzería Punto Caliente del centro de Huamanga, fueron pocos los que escucharon la versión más dulce que se haya podido cantar de “Pitaqmi kanki”. Nadie lo supo entonces, pero aquel blues tristón de Uchpa acabaría teniendo el peso de una profecía.
Pitaqmi kanki (¿Quién eres?)
pim kanki (¿Con quién estás?)
yachankichu (¿lo sabes?)
man' yachankichu (Pues no lo sabes)
Renata Flores se ha acostumbrado a escuchar esa historia desde pequeña. A sus 16 años, la joven cantante, que logró convertirse en noticia mundial en el 2015 por interpretar en quechua la canción “The way you make me feel” de Michael Jackson, ya ha perdido la cuenta de las veces que su madre ha relatado la anécdota de su embarazo. Aquellos que la conocen acaban enterándose, tarde o temprano, que desde el vientre materno la música y el quechua fueron decisivos en su vida.
“Escuchaba canciones de Uchpa en la barriga de mi mamá”, dice Renata Flores, sentada en la sala de su casa en Ayacucho. Acaba de volver del colegio y lleva la sonrisa cubierta de brackets.
Uchpa es la síntesis de la herencia recibida por Renata Flores. La banda ayacuchana, formada por el andahuaylino Fredy Ortiz en 1993, no solo fue el referente de los padres de la cantante nacida en 2001 como toda una millennials, sino también la prueba de que el quechua podía reconquistar un espacio en la sociedad peruana a través de géneros como el rock o el blues.
Pero incluso en el seno de una familia quechuahablante, asentada en Ayacucho y amante de Uchpa, el Runa simi fue invisibilizado durante la infancia de Renata Flores. Apenas servía para que los adultos mantuvieran en secreto sus conversaciones. Poco importaba si el vocabulario estaba salpicado de términos como añañau (¡qué lindo!) o achachau (¡qué miedo!). El colonial prejuicio ligado a su poca utilidad hizo que sus padres la educaran alejada del idioma de sus abuelos. “La mayoría de los papás, e incluso mis compañeros, piensa que es poco útil. Es así”, dice.
La música, en cambio, ocupó el espacio más visible. Con un padre guitarrista y una madre cantautora, crecer entre arpegios y melodías, clases de piano y violín, fue parte de la cotidianidad. A partir de los ocho años, Renata Flores descubrió que su voz podía lograr mucho más que aplausos en las actuaciones de colegio y las ceremonias religiosas. Su madre, Patricia Rivera, a cargo de la academia musical Formas y Sonidos, también creía en ese potencial y por eso se dedicó a prepararla.
El siguiente paso sería inevitable. Renata Flores quería ser como esas jóvenes aspirantes que alcanzaban la fama en The Voice de Estados Unidos. Soñaba con aparecer en televisión y cantar como una verdadera estrella. Por eso, cuando se enteró del casting de La Voz Kids no tardó mucho en decidir que asistiría. Poco importó su indisimulable timidez cuando interpretó el soul “Fell in love with a boy” de Joss Stone. Kalimba, Anna Carina Copello y Eva Ayllón quedaron absortos ante su registro vocal y le dieron su respaldo en vivo y en directo.
Aquel verano del 2015, Renata Flores no solo superaría las audiciones y avanzaría hasta la semifinal del concurso. Lograría mucho más. Su carrera recién acababa de empezar.
“Kuskam llamkhasun allin pacha kaqta (“Juntos trabajaremos por un mundo mejor”) y kuyaspam yuyasun causaynikunata (“Recordaremos con cariño lo vivido”) fueron mis dos propuestas para el nombre de mi promoción de colegio, pero no fueron tomadas en cuenta”, dice Renata Flores.
No lo puede disimular: aún sigue enojada. A inicios de año le pidieron algunas opciones. Tenía el respaldo de un grupo de sus compañeros, pero al final una frase en latín acabó imponiéndose. Antes de la votación se retiró en señal de desacuerdo, y es que incluso la joven embajadora del Runa simi, que tiene videos con más de dos millones de visualizaciones en Youtube por versionar en quechua temas de Alicia Keys y The Animals, debe lidiar aún con el desapego de su generación.
“Una compañera me dijo que no hablamos en quechua. ¿Y el latín sí lo hablamos? Es muy contradictorio. Me dolió mucho”, dice mientras sus hermanos Fabricio (9) y Avril (5) corretean por la casa ubicada en las faldas del cerro Belén, uno de los más transitados de Ayacucho.
Este 27 de julio se cumplirán dos años del lanzamiento de la versión en quechua de “The way you make me feel”, pero Renata Flores siente que muchas cosas aún no han cambiado. Es cierto, logró que sus padres revaloraran el idioma de sus ancestros, que el proyecto “Los jóvenes también hablamos Quechua cobrara notoriedad, tocar al lado de artistas de la talla de Fredy Ortiz y Lucho Quequezana, y que, además, miles de peruanos se volvieran a sentir orgullosos de su origen, pero, en el día a día, la discriminación contra los quechuahablantes ayacuchanos aún le duele. Cada vez que lo piensa, surgen sus abuelitas Adalberta y Julia como las víctimas.
Aunque muchos creen que vive en Lima, Renata Flores amanece cada mañana bajo el cielo azul de Ayacucho. Desde hace dos años, luego de grabar “The house of the rising sun” de The Animals, en la versión de Uchpa (“Intipa lluqsinan wasi”), decidió abrazar el quechua con el mismo fervor con el que se despierta a las 5 de la mañana para asistir a los seminarios de su templo mormón.
Las frases de su papá a lo largo del día (Allin punchau/buenos días, micuy tukuyta/come todo, kuyayki/te quiero y paqarinkama/hasta mañana), el libro “Rimanakusun”, que le regaló la profesora Virginia Zavala, y un diccionario práctico de quechua ayacuchano, le han ayudado a confeccionar sus primeros temas. Aún no hay fecha definida, pero su disco debut se anunciará este 2017.
Mientras tanto, Renata Flores no deja de nutrirse de la música. A finales de junio participó en el primer festival Cantemos en Quechua junto a Fredy Ortiz, su máximo referente; Liberato Kani, el rapero que improvisa en Runa simi; y la banda de reggae Ayapacha. El público quedó sorprendido con su versión de “Shape of you” (“Ham qina kanki”) de Ed Sheeran. Pero lo suyo es una constante. En la Semana de la moda de Milán presentó el cover en quechua de “Happy” (Cusiy) de Pharrell Williams, “This is love” (“Cuyasaiki”) de Bob Marley y “Freedom” (“Kuyay”) de Allen Stone.
“Roxanne” de The Police también ocupa un lugar especial en su repertorio. Desde que logró convencer a Lucho Quequezana de tocarla en un concierto en Ayacucho en el 2016, ya la ha interpretado cuatro veces junto al destacado músico. Ahora solo quiere cumplir el consejo que le dio en una de las últimas charlas que tuvieron: ingresar a Berklee College of Music de Boston para estudiar música. “Es tu estilo. Sería lo máximo que vayas allá. Prepárate. Yo sé que tú lo vas a hacer. Esfuérzate, Renatita”, le dijo Quequezana. Aquel día el corazón le decía añañau.
Son más de las cinco de la tarde en Ayacucho. El ruido de la ciudad, que siempre está de fiesta por algún santo, se filtra por la ventana y Renata Flores se disculpa. Debe irse. Tiene clases de inglés como todos los días. Es parte del sacrificio para cumplir su nuevo sueño.
Fotos: Jaime Pacheco, Chelo Cárdenas y Facebook.
Anuncios:
Comparte en Google Plus

Autor FÉLIX RODRI

Artista, folclorista y activista político/cultural. Apasionado investigador y difusor de la cultura peruana. Editor en jefe de la Revista Virtual Perú Folklórico y colaborador en otras plataformas similares.
    Blogger Comment
    Facebook Comment

0 comentarios :