GRANDES MÚSICOS | Jaime Guardia: El charango del Perú [FOTOS, VÍDEOS]


El siguiente artículo es un pequeño homenaje para conocer y recordar la vida y trayectoria de una de las grandes leyendas de nuestro folclore peruano.

Hay cantos que han vivido en la memoria desde siglos. Estos cantos han caminado largo para llegar hasta el día de hoy. El maestro Jaime Guardia los trajo entre las cuerdas de su charango desde su infancia en Pausa, allá en Ayacucho, algunos los compuso en sus andares por esta tierra, huaynos, yaravíes,  y carnavales que vienen desde lejos y han logrado abrirse camino y vivir para que los podamos escuchar ahora en este tiempo y por los tiempos que vienen.

Nacido en el seno de una familia de músicos (sus tíos y primos eran grandes guitarristas), don Jaime Guardia Neyra nació el 10 de febrero de 1933, sintió desde sus primeros años, la necesidad de practicar la quena y el charango. Las primeras lecciones de música las aprendió de la naturaleza, en su niñez, Jaime Guardia descubrió el rumor de los ríos –Mirmarca y Marán– que circundan su pueblo natal, Pausa, en Ayacucho. Se enamoró del trinar de los pájaros y el balido de las ovejas. Y en las fiestas populares se contagió de la profundidad de los cantos anónimos. Aprendió a tocar quena, charango, guitarra y bandurria con sólo observar a los demás. “Mis padres no querían que yo fuera músico porque existía el prejuicio de que el artista es bohemio. Por eso aprendí a tocar a escondidas. Me llevaba el charango a la chacra y allí practicaba.” Inició su carrera artística en 1946.
Guardia descubrió en el charango un instrumento de mucho valor donde otros veían un juguete, con un color andino único. Fue estudiando su composición y mejorando sus componentes. Fuente: Revista Somos
Después se vino a Lima a finales de 1940; en plena época en que la capital se convertía en objeto de seducción para miles de habitantes del ande. Tenía 16 años y la gran ilusión de mejorar sus condiciones de vida. Llegó a Lima y actuó en los festivales de folklore de la Pampa de Amancaes.
En 1950 formó parte de La Lira Paucina, grupo integrado por su primo Jacinto Pebe y Luis Nakayama. Con ellos compartió escenarios durante 44 años. No sólo se presentaron en diferentes escenarios del país, sino, además, en los de Chile, Brasil, Argentina y Venezuela. “No hay conjunto folklórico peruano que haya durado tanto tiempo con sus integrantes iníciales. Pero La Lira Paucina terminó cuando Nakayama falleció, y a Pebe le amputaron la pierna, en 1994. Desde que quedé solo, me presento acompañado por mi hijo José en la guitarra.”
Jaime Guardia junto a la Lira Pausina


Aunque Jaime Guardia se inició con la quena y luego la guitarra, se quedó con el charango porque lo considera un instrumento dulce, vibrante y tierno. Hoy lo ha ubicado en un sitial que todos reconocen.
Con la Lira Pausina en Panamericana Televisión
AMIGO DE JOSÉ MARÍA ARGUEDAS
"A Jaime Guardia, de la Villa de Pausa, en quien la música del Perú está encarnada cual fuego y llanto sin límites”
(José María Arguedas)
Esta dedicatoria no sólo abre el libro “Todas las sangres” de don José María Arguedas, sino también sintetiza la admiración de nuestro ilustre escritor por el charanguista más representativos del país.
Jaime Guardia junto al Tayta Arguedas
El escritor andahuaylino colocó esas palabras para su amigo Jaime, cuando este era joven, con poco más de treinta años a cuestas. Aún le quedaba medio siglo de vida para seguir investigando en el charango y en la música peruana, labrándose un legado que habría que seguir promoviendo y descubriendo.
“Con Arguedas fuimos muy amigos”, recordaba el ayacuchano Guardia en una entrevista que dio a la revista Somos hecha el 2015.


Fue amigo entrañable de José María Arguedas, a quien conoció en el Coliseo Lima, en una presentación que tuvo en 1952. Solían cantar juntos temas de Cusco, Apurímac y Ayacucho. Asimismo, el escritor le dedicó su novela Todas las sangres, que publicó en 1968. Su muerte fue una tragedia para todos. A pedido del narrador, tocó su charango en el entierro, junto con el violinista Máximo Damián. “Su ausencia nos golpeó porque dejó un gran vació en el folklore peruano. Por eso creo que pasará mucho tiempo para que nazca otro José María en nuestro país.”, expresó alguna vez el ilustre maestro del charango.
Jaime Guardia creó numerosos huaynos y yaravíes, pero no grabó 
muchos discos
Como pocos, Jaime Guardia creó numerosos huaynos y yaravíes, pero no grabó muchos discos, pues nunca aceptó las imposiciones de los productores ni empresarios discográficos.
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Así como Raúl García Zárate fue el gran maestro de la guitarra ayacuchana, Jaime Guardia hizo lo propio con el charango.
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Como en sus inicios, mantuvo celosamente la esencia de la cultura andina. Cantaba y tocaba sin distanciarse de los estilos tradicionales, tal como escuchó a los mayores en su tierra natal Pausa. Así, se convirtió en un extraordinario charanguista que tuvo y tiene muchos seguidores y gozó en vida de reconocimiento unánime.
Guardia llegó a Lima en 1940 buscándose un mejor futuro. Una década después formó La Lira Paucina. Fuente: Revista Somos
Aquí junto al presidente Belaunde

El músico ayacuchano falleció la madrugada del lunes 16 de julio del 2018. El destacado charanguista, cantor, compositor e investigador de la música de nuestro país, quien deja un gran legado en la música tradicional, se encontraba internado en la sala de emergencias del hospital Rebagliati, en Lima, desde unos meses atrás. Dedicó más de 70 años de su vida a difundir la música de los andes.
Jaime Guardia creía que el espíritu de una persona tenía una mágica conexión con la música.
"Yo aprendí muchísimo de él (Jaime Guardia). Él me decía: 'El artista tiene que tocar para sí mismo, aunque aparentemente no te estén escuchando e incluso dentro del bullicio'. Efectivamente, aprendí que el artista tiene que interiorizar su mundo aún en las peores condiciones y eso de rebote cae en el público. De manera que fue un gran maestro, en todo sentido. Sus enseñanzas quedarán en nuestro corazón", recordó Manuelcha Prado.
Del compositor ayacuchano siempre recordaremos que siempre se mostró crítico por la difusión de la música que intentaba cultivar. “Ahora supuestamente hay mucho más difusión para la música andina, pero para qué música. Eso ya no es folclore, no sé qué nombre se le puede dar. Eso es poner de moda y, como toda moda, tan solo con el interés de vender”, dijo el cantor ayacuchano en una ocasión al diario La República.
Jaime Guardia creía que el espíritu de una persona tenía una mágica conexión con la música. "El charango, pues, tiene una entonación muy dulce. Aparte de encerrar sentimiento, hay dulzura también. La música está muy ligada  al espíritu de la persona. De acuerdo a la sensibilidad del hombre, va también la música", es una de las frases que dejó para la posteridad el ilustre maestro del charango.
Fuentes: www.rpp.pe / www.larepublica.pe / www.elcomercio.pe/somos

VÍDEO 1:


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Autor FÉLIX RODRI

Artista, folclorista y activista político/cultural. Apasionado investigador y difusor de la cultura peruana. Editor en jefe de la Revista Virtual Perú Folklórico y colaborador en otras plataformas similares.
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